La sastrería de García Madrid cambia el patrón de la pasarela

Desfile de García Madrid./Ángel Díaz (Efe)
Desfile de García Madrid. / Ángel Díaz (Efe)

Ana Locking se divierte recreando los estereotipos del ‘predicador’ y el creyente con Trump presidiendo la pasarela

Gloria Salgado
GLORIA SALGADOMadrid

Una colección exclusivamente masculina ha abierto la tercera jornada de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid. La firma de sastrería contemporánea García Madrid ha sido un soplo de aire fresco con su propuesta para vestir al hombre con elegancia, ironía y comodidad. Una mezcla estupenda de azules profundos, verde olivo y fresa en algodones, lino, tela vaquera y jacquares -galácticos- con formas renovadas y actuales de las que son claro ejemplo sus chaquetas, con detalles de cazadoras para escapar del protocolo. Además, exigen a sus proveedores garantías de que la producción de sus tejidos es respetuosa con el medio ambiente.

Fashion Week Madrid

Un comienzo magnífico que ha dado paso a Ailanto. Iñaki y Aitor Muñoz continúan inventando estampados en los que, como buenos paisajistas, predomina la flora y fauna, en este caso de los pantanos que la pintora americana Jessie Arms Botke (1883-1971) representaba en sus cuadros. Sus vestidos largos, repletos de pavos reales, cacatúas y cisnes, son una maravilla, destacando las piezas que han confeccionado con volantes saliendo de la espalda imitando el movimiento de las alas de las aves. Romanticismo, fluidez y delicadeza en prendas con toques japoneses. El verano sienta muy bien a los hermanos vascos.

También sale ganado con la época estival la reivindicativa Ana Locking. La diseñadora, figura rota de Donald Trump mediante, ha representado a políticos y votantes en dos bloques muy diferenciados. Por un lado, el ejército de ‘predicadores’ -o políticos- con camisas impolutas y túnicas cerradas de inspiración religiosa que dan paso a transparencias y prendas mucho más femeninas y naif para dibujar a los soñadores. Un juego de estereotipos con el ‘Heaven is full, go home’ (‘Él cielo está lleno, vete a casa’) como leitmotiv estampado en un vestido sudadera que se presenta como la prenda estrella de la una colección muy trabajada.

De Marta Ortega a Lindsay Lohan

El cuero ha llegado a la pasarela de la mano de Roberto Torretta. El modista argentino ha tenido el apoyo de su ‘nuera’ Marta Ortega, heredera del imperio Inditex, durante la presentación de una colección funcional y urbana con estampados más pequeños de lo habitual y combinaciones de tejidos plisados y lisos en la misma pieza para dar vida a sus discretos volúmenes. También discreta es Menchén Tomás. Al igual que cuando empezamos a adentrarnos en el sueño y sus profundidades, las prendas toman cromatismos desde el azul al verde y el rojo, en tejidos con relieve que, junto al patronaje y la sastrería, crean volúmenes que nos envuelven. Trabaja superposiciones con sedas, georgette, gasa, popelín e incluso la raya diplomática en algodón. La sensibilidad fluye en toda la colección.

La jornada terminó dando un giro radical con el viaje de la poderosa mujer de Malne por las distintas formas de entender la femineidad del siglo XXI en el que las prendas masculinas tienen mucha importancia. Una venus contemporánea que lo mismo se pone un vestido de novia para casarse que para acudir a un evento. Por cierto, la actriz Lindsay Lohan, presente en algunos de los desfiles de la MBFWM, se pasó por el vestuario de Malne y se compró un par de piezas.

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