Del paraíso de Juan Vidal al lujo de Teresa Helbig

Desfile de Juan Vidal. / Gabriel Bouys (Afp)

Tanto el alicantino como la catalana han dado una lección de moda sobre la pasarela

Gloria Salgado
GLORIA SALGADOMadrid

La jornada dominical no ha podido tener mejor comienzo. Marcos Luengo ha presentado una propuesta pensado en una mujer sencilla y elegante a la que gustan las líneas suaves y los patrones fluidos. El asturiano es fiel a los linos y antes en tonos naturales para el día, además de los tejidos diseñados en negro, crudo y dorado para prendas amplias de volúmenes muy estudiados con cierta inspiración oriental. Gasas bordadas y piezas de punto también tienen cabida en una colección variopinta mezclada con mucha sensatez.

Desde que la pasada temporada diese un giro radical a su estética, la nueva María Escoté se consolida en un nuevo escenario liderado por Diana de Gales, su primer referente en la moda. Con tres piezas representativas -un vestido rojo muy del estilo de las graduaciones americanas, un chaleco con una oveja negra y un jersey con la leyenda ‘I´m luxury’ (‘Yo soy lujo’)- ha desarrollado una colección con alguna manga farol como las que lucía Lady Di en su primera y vestidos princesa con nido abeja algo ñoños pero con rollo. Con el ‘strech’ y las camisetas fuera de juego, Escoté sale ganando.

Lo curioso del asunto es que Maya Hansen, que ha subido a la pasarela un par de minutos después, parece haberse mimetizado con la María Escoté de colores vistosos, prendas muy ajustadas y cierto ‘chonismo’. Eso sí, ha confeccionado unos bañadores muy favorecedores inspirados en las portadas de la revista Sport´s Illustrated de los 90 y de la colaboración con la marca Liberto han salido piezas curiosas, como corsés en tela vaquera.

Excelencia

Juan Vidal sigue su imparable ascenso. Hoy lo ha vuelto a hacer. Ha sorprendido de nuevo con una colección que nos ha trasladado al Hawái de los años 50, con las piezas claves -vestidos hula y faldas pa´u- representadas sutilmente con forros de rafia, piezas de corte pareo, flores de hibiscus cosidas a mano y el brillo de las lentejuelas tamizado por las superposiciones. Una delicia en la que Samsung ha visto un filón. Tanto en el taller como en la pasarela, pasando por el vestuario, multitud de cámaras 360 grados han grabado todos los detalles del impecable proceso de creación de uno de los diseñadores nacionales más importantes para mostrarlo en un documental.

De Hawái nos hemos ido a la Ruta 66 de Juana Martín, que ha hecho hincapié en su paso por Las Vegas. Pedrería, tachuelas, flecos y tejido vaquero se han mezclado con los volantes y el toque gitano de la cordobesa. En la ciudad del juego también ha tenido su inspiración la maravillosa Teresa Helbig, pero en su versión más lujosa y exquisita. La modista ha experimentado con pitón, angula, rejilla de metal dorado, cota de malla con dibujo a mano, cadenas y plumas. El vestido final en tul beis con cartas bordadas demuestra que Helbig es una jugadora aventajada en el ‘casino’ de la moda española.

Una clase de costura a la que ha puesto la guinda la creatividad de Custo Barcelona. La firma sigue diferenciándose del resto porque no busca seguir tendencias, y mucho menos tratar de crearlas. La combinación de los tejidos tecnológicos con el trabajo artesanal es la base de prendas muy especiales en las que el color marca el rumbo a los múltiples tejidos. Un mundo gráfico en su faceta más sofisticada, sin estampaciones, que por primera vez también está presente en zapatillas deportivas.

Arriba, desfile de Teresa Helbig; abajo, a la izquierda, diseño de Marcos Luengo y a la derecha, una modelo luce una creación de María Escoté. / Agencias

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