Sábado 04 de febrero de 2012 | Actualizado a las 22:09 h.
|
|
![]() Mayor Oreja y López Aguilar se saludan antes de la celebración de la mesa redonda. (Foto: J.L. Leal) |
Las Cortes de León de 1188 y de Benavente de 1202 son una referencia para invocar las franquicias y libertades concejiles, “siendo hitos iniciales de lo que con el tiempo y los cambios fue la democracia que hoy conocemos”, según indican fuentes de la Consejería de Cultura y Turismo. En las Cortes benaventanas se reguló y documentó, por primera vez en Europa, un impuesto territorial para todo un reino en una asamblea legislativa de carácter estamental, hecho que constituye “el más remoto antecedente primero del otorgamiento del servicio en las Cortes de la Edad Moderna y de la Ley de Presupuestos generales en los modernos parlamentos democráticos”.
Ayer, día 25 de abril, se celebró en León la fiesta de Las Cabezadas en la Real Basílica de San Isidoro, acto también incluido dentro de la programación que conmemora los 1.100 años del Reino de León. Según la tradición, en el año 1158, con motivo de una rogativa a San Isidoro, “la lluvia cayó con abundancia sobre los campos de León y su alfoz”.
En agradecimiento por éste y por otros milagros, el Ayuntamiento de León acude cada año a la Basílica de San Isidoro para ofrecer un cirio de una arroba y dos hachas de cera. En el claustro, el Cabildo eclesiástico acepta el presente, pero deja claro su carácter obligatorio o de foro. Siempre según las mismas fuentes, por esta discrepancia sobre el carácter de la ofrenda, “los representantes de ambas Instituciones entablan una batalla dialéctica y hacen alarde público de sus cualidades oratorias”. El empate final de esta popular fiesta un “monumento vivo al diálogo” como forma de resolución de los problemas.

Salgueiro y los parlamentarios Jaime Mayor Oreja, y Juan Fernando López Aguilar.
|
