Imagínense en medio de un valle, rodeados de verdes montañas y amplios pastos. Imaginen un paisaje que funde el azul del agua con el verde de la hierba, un paisaje en el que el sol y el viento se alternan para dibujar sombras y luces y sus paisajes. No imaginen: viajen. El embalse de Los Barrios de Luna y sus alrededores reúne estas características, a las que hay que sumar afables gentes y sabrosos platos típicos.
Junto al embalse, el pueblo que le da nombre, Barrios de Luna, acoge los viernes y domingos de los meses de julio, agosto y septiembre, un recorrido guiado que descubre al visitante todos los secretos de esta tierra rica en historias, tradiciones y leyendas. Enclave privilegiado, los alrededores de Barrios de Luna esconden uno de los lugares de mayor interés geológico de Europa, donde se muestra el origen de la Cordillera Cantábrica.
Con ayuda de un guía-intérprete, sus explicaciones, indicaciones y actividades, mostrarán al participante un pasado lejano y remoto, difícil de imaginar, en el que toda la Cordillera Cantábrica estaba cubierta por un mar somero habitado por fascinantes criaturas. Un lugar que poco tenía que ver con el que ahora vemos.
Examinando las rocasNo sólo las rocas contarán sus secretos milenarios, el pueblo de Los Barrios de Luna guarda celoso una rica historia de linajudas familias reflejada en escudos nobiliarios, en los restos de su castillo y su leyenda, en los ecos de los no tan lejanos ganados trashumantes que atravesaban el valle en busca de verdes pastos. Rememorados en el Museo del Pastor, el recorrido también permite su visita.
La arquitectura tradicional del Valle de Luna, los ancestrales usos del territorio o el sabinar de Mirantes de Luna, entre otros muchos detalles, se revelarán, con la ayuda atenta del guía, convirtiendo al visitante en cómplice de los secretos más íntimos del paisaje que le rodea.