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REPORTAJE 
Un nuevo latir para la vieja térmica
La central térmica de la MSP vuelve a la vida como Sección del Carbón del Museo Nacional de la Energía, que abrirá sus puertas el próximo 14 de julio
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Javier Calvo       19/05/2011
El Museo Nacional de la Energía acoge un encuentro de antiguos trabajadores de MSP y Endesa. (Foto: César Sánchez)
El Museo Nacional de la Energía acoge un encuentro de antiguos trabajadores de MSP y Endesa. (Foto: César Sánchez)
El corazón de la central térmica de la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) vuelve a latir, ahora convertida en la Sección del Carbón del Museo Nacional de la Energía, que abrirá sus puertas el próximo 14 de julio –los dos primeros meses la entrada será gratuita-.

La Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden) ha rehabilitado y puesto en valor uno de los emblemas de la capital berciana y del apogeo de la actividad minera en El Bierzo. Está térmica fue construida en 1920 y, en contra de lo que comúnmente se piensa, solo abastecía a la propia MSP, dando cuenta de la magnitud y grandeza de esta empresa extractora de carbón.

La central de la ‘Minero’ recibe al visitante en el muelle de carbones, el lugar donde -hasta que echó el cierre en 1971- llegaba el negro mineral en vagones, que después era paleado a mano por los obreros a línea de tolvas, desde donde caía a una cinta transportadora o a otros vagones para después ser transportado hacía la nave de calderas. En su intervención, la Ciuden ha respetado cada uno de los elementos, procurando conservar la ‘magia’ de cada una de las tolvas, raíles, vagonetas y cintas transportadoras.

Un lugar destacado ocupa la locomotora Baldwin número 8, conocida como ‘La Ponferrada’. “Fue el último tren de vapor en activo en Europa”, destaca la directora del proyecto del Museo Nacional de la Energía, Esther Aparicio, quien apunta a que es un tipo de patrimonio “muy raro” y que forma parte de un grupo de diez máquinas de este tipo que adquirió la MSP al final de la I Guerra Mundial y que llegaron desde los Estados Unidos.

A través de una pasarela, también la original, se accede a la nave de calderas. Este el corazón de la central, que aún conserva la sombra del polvo del carbón y hoy se pueden ver los restos de escorias pegados a las paredes de una de sus seis calderas –dos simples y dos dobles-. Y es que “las escorias se tiraban directamente al río”, recuerda Aparicio, mientras muestra la zona de escorias y de bombas.

Imagen del Museo Nacional de la Energía. (Foto: César Sánchez)

El calor del carbón

Esta zona de calderas fue construida en torno a 1935, destinándose entonces las instalaciones de la primera central térmica a talleres y ahora reconvertida en la cafetería y espacio de usos múltiples del MNE. “Cuando estaba funcionando el calor aquí era insoportable”, explica la directora del proyecto, ya que las calderas tenían que funcionar a pleno rendimiento para calentar el circuito de agua y obtener la presión suficiente para el vapor moviera las turbinas y generar energía. A voces, cuenta Aparicio, se comunicaban los trabajadores de calderas con los que estaban en la nave de turbinas, una zona limpia y con el suelo encerado –han tenido muy en cuenta los testimonios de antiguos trabajadores para realizar la museografía-. “Aquí el calor era todavía más insoportable”, advierte la responsable de la Ciuden.

En esta sala, junto a las turbinas, el condensador de vapor, un puente grúa que todavía funciona y un inmenso cuadro de mandos desde donde se controlaba el funcionamiento de cada una de las calderas, alternadores e incluso se vigilaba el suministro a las explotaciones de Villablino o el coto Wagner. “Un señor se recorría la línea en bicicleta todo los días para ver que estaba en condiciones desde aquí al coto Wagner”, explica Esther Aparicio.

Una vez se abandona la nave de turbinas, se pasa a lo que fue la térmica original y donde ahora se ubica la cafetería y que tendrá una terraza a la sombra de la gran chimenea –tiene unos 60 metros de altura-. “Si queremos que tenga valor para los ciudadanos solo lo conseguiremos si la gente usa los espacios”, explica Aparicio. Así se presenta este complejo industrial de gran singularidad que pretende mostrar el funcionamiento de la central térmica y explicar el proceso de transformación del carbón en energía, así como dar testimonio de lo que la actividad minera ha supuesto para las comarcas de El Bierzo y Laciana.

El Museo Nacional de la Energía acoge un encuentro de antiguos trabajadores. (Foto: César Sánchez)

La energía de los recuerdos

Este museo está construido con la energía de los recuerdos de los bercianos y de los trabajadores de esta central térmica que han ayudado a perfilar su contenido con sus historias y anécdotas. Por ello, con motivo del Día Internacional de los Museos, desde la Ciuden han reunido en este escenario cerca de 200 personas, entre los que se encuentran medio centenar de antiguos empleados de la MSP.

Un jornada para el encuentro, como el que se produjo entre un maquinista Julio Macías y los trabajadores en calderas Emiliano Otero y Casimiro Enríquez. Cada uno de ellos recuerda anécdotas de los largos años vinculados a esta central que hoy ven “como si le hubieran lavado la cara” y “un futuro para Ponferrada” . A Macías le vienen a la cabeza esos días de invierno en los que había que echar arena para que no patinara el vagón y a Otero momentos como cuando su compañero le mandó reparar una de las cintas transportadoras cuando estaba ‘doblado’ por la ciática. “Moriremos con el pensamiento en esto”, afirma Casimiro Enríquez, que empezó a trabajar en la térmica en 1942.

Teniendo en cuenta la importancia de la memoria, el director de la Ciuden, José Ángel Azuara, invitó a estos trabajadores y a los ciudadanos a “terminar” el museo con la aportación de recuerdos y objetos que estén vinculados a la instalación o esté relacionados con la energía para que formen parte de la exposición y de los fondos del MNE. “Queremos que nos ayuden con una exposición que queremos empezar ahora, que nos ayuden a culminar el museo con objetos que tienen muchos ciudadanos”, explicó Azuara, “donando o cediendo los objetos que tengan o libros que forman parte del patrimonio histórico y cultural de MSP”.

El Museo Nacional de la Energía acoge un encuentro de antiguos trabajadores. (Foto: César Sánchez)

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