|
|

En frente de las dos torres principales del templo catedralicio astorgano, la funeraria de Emilio el Pertiguero que regenta ahora el Polo más joven, por lazos familiares con una sobrina de aquel gran astorgano, primer César romano del circo y celebraciones de las fiestas de Santa Marta (Emilius Primus Pertiguerus. “No me llames primus, Polín, que ya tengo muchos sobrinos”, me comentaba en una larga entrevista que le hice a este simpático y campechano hombre que había hecho de los entierros su medio de vida), ponía la nota gráfica de nuestra familia en esos momentos astorganos.
Esta misma semana hemos enterrado al mayor de los Polos, Polo Fuertes Centeno. Un hombre sencillo que llevó siempre el nombre de La Bañeza por bandera en sus quehaceres diarios, desde que entró a limpiar grasa, ballestas y motores, en el taller de mi padrino Leopoldo Bahillo y pasó después al servicio del marqués de Estébanez de las Delicias, popularmente conocido en la comarca como el marqués de Hinojo. El banco del petril del atrio de la Catedral de Astorga ha quedado desvencijado por una pata, por la falta de un Polo Fuertes. Una larga enfermedad acabó con su pequeño cuerpo. No así con su gran espíritu de lucha por sacar adelante a su gente hasta el último momento.
Esa lucha de su juventud forjada en el yunque de un niño de la guerra y después un adolescente de la posguerra. Años en los que la mordida del hambre le arrancó varios dentelladas del alma, a pesar de que el tío Clemente se desvivía en sacar adelante a su prole cavando huertas o pujando carretillos de patatas y alubias en la Exportadora Bañezana y otras almacenes de la ciudad.
Lucha de juventud en la que Polo había aprendido el oficio en una de las mejores escuelas de mecánica de La Bañeza, en aquellos años 40 del pasado siglo, como era el taller de Leopoldo Bahillo, (siempre fue Leopoldo o señor Bahillo) un madrileño que había llegado a La Bañeza con las mejores referencias de la casa Rolls Royce, de Carlos de Salamanca, en Madrid. O que lo mismo apretaba las grandes tuercas de aquellos viejos tractores de la finca de Hinojo que, sentado en los incómodos asientos de estas máquinas agrícolas, araba grandes extensiones de esta heredad del marquesado (hoy partida y repartida en mil parcelas), o conducía el coche oficial del marqués don Eduardo Autrán, en largos viajes. Aquel marqués que daba unas propinas que hacían temblar las piernas a los receptores, como dije en una anterior columna en este periódico. O después conduciendo retroexcavadoras y camiones en otra gran empresa de La Bañeza, hasta su jubilación.
Y es que Polo Fuertes Centeno fue ante todo un gran mecánico, un gran trabajador, coronado de honradez, como fue siempre la divisa de nuestra familia. Un mecánico de los de antes, de los que había que arreglar la avería como fuera, aunque con las parcas herramientas que entonces llenaban las escuálidas cajas, con las que tenías que hacer maravillas para salir adelante. Sin olvidar los tiradores (tirachinas se dice ahora) que, en sus años infantiles fueron la pesadilla de guris (policías y serenos municipales) y guardias civiles, como era lo normal en los chicos de posguerra.
Después, cuando le llegó la hora de la retirada, era raro el día que no estuviese en Astorga, para echarle una mano al Polo más joven, al funerario, conduciendo el coche de los muertos o el de las coronas de flores. Ciudad en la que coincidíamos los tres Polos Fuertes, a poco que yo escogiera el aparcamiento de la Plaza de la Catedral, para dejar el coche, en mis años de corresponsal periodístico en la Ciudad Bimilenaria.
Entonces, volvíamos a sentarnos en el petril del atrio de la Catedral maragata para contar nuestras cuitas, nuestras historias, nuestras añoranzas y hacer un poco de bañezanismo, a poco que un astorgano que pasara por allí se diera cuenta de la coincidencia de nombres y primeros apellidos de los tres Polos Fuertes, como base de una bandera, cuya sombra se alargaba veintidós kilómetros hacia el Este. Hacia La Bañeza. Descansa en paz, querido primo Polo. Descansa en paz, querido amigo Polo.
