Opinión
OPINIÓN POR BEATRIZ SAN MILLÁN PÉREZ
Terapia online para acortar distancias
Estamos acostumbrados a acudir al psicólogo de manera presencial a su despacho. Pero ¿qué ocurriría si viviéramos en un lugar donde no hay un psicólogo cerca y tuviéramos que desplazarnos varios kilómetros para mejorar nuestra salud psicológica?
08/10/2014
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LA NARANJA MECÁNICA
Cuando alguien necesita ayuda normalmente no suele tener un ánimo suficiente para coger el coche y conducir hasta otra población para estar una hora en un despacho hablando con otra persona. Y, si toma medicación, es posible que los efectos secundarios no le permitan conducir con lo que dependerá del servicio público de transporte y de su buen funcionamiento. Además, si una persona tiene dificultades de movilidad, tiene agorafobia (pánico a salir a la calle) o bien tiene una depresión tan fuerte que no es capaz de salir a comprar el pan porque no se siente con fuerzas puede que jamás tome la decisión de llamar para concertar una cita en la que se tiene que desplazar.

La irrupción de las nuevas tecnologías no sólo propicia la adición a internet sino que abre nuevas opciones de comunicación como es la terapia online. Muy al contrario de lo que se puede pensar, este tipo de contacto acorta distancias ya que permite a muchas personas acceder a un psicólogo venciendo todos los obstáculos que puede encontrar a la hora de desplazarse a otro lugar.

La terapia online consiste en realizar las sesiones de atención psicológica mediante videoconferencia, a través de plataformas como Skype o Hangouts. De esta forma, las personas se pueden ver y conocer para establecer la misma confianza que si estuvieran en un mismo lugar físico. El modo de llevar a cabo la sesión es exactamente igual que si estuvieran en el mismo despacho del profesional: cliente y psicólogo se conectan a la hora acordada y llevan a cabo la sesión correspondiente viéndose en el ordenador o en el smartphone a través de la webcam.

Esto supone que cada persona puede acceder a un psicólogo desde cualquier lugar del mundo con lo que la distancia, lejos de aumentar, se acorta. Además, se puede elegir al profesional que realmente queramos sin necesidad de que esté en nuestra misma ciudad o pueblo.

Un punto importante es que algunas personas tienen cierto reparo a contar su intimidad a una persona desconocida y no se sienten cómodos a la hora de tratar ciertos temas. Mediante la terapia online se ha visto que a las personas les cuesta menos hablar de lo que les pasa y exponer sus sentimientos y preocupaciones. Se sienten más libres y pueden aportar mayor información sobre su problema con lo que el psicólogo puede trabajar con más precisión haciendo que la intervención sea más efectiva que si el cliente oculta información por vergüenza o desconfianza.

Algo que nos puede resultar muy curioso es que no en todos los países se reconocen los problemas mentales de la misma manera. Por ejemplo, el trastorno límite de la personalidad no tiene la misma aceptación e, incluso, reconocimiento que otros trastornos mentales en algunos países de Latinoamérica. En este caso, las personas que se ven afectadas no pueden encontrar una ayuda adecuada y especializada dentro de su país por lo que el sufrimiento de quienes se ven afectados por este trastorno se acentúa. 

La terapia online puede suplir esta carencia de atención y ayudar a quienes necesitan comprender su problema, aprender a vivir con él y afrontar su vida integrando su trastorno mental.

Imaginemos tener algún tipo de enfermedad, sea psicológica o física, y que nadie nos pueda evaluar y tratar. No sabemos qué es lo que nos ocurre lo que nos crea un gran sufrimiento y preocupación. Además, ante el desconocimiento general, el entorno estigmatiza a las personas y eso hace que quien se ve afectado por la enfermedad se quede sin ayuda, sin tratamiento y, además,  aislada socialmente por “ser raro” o peor aún, señalado de por vida por “estar loco”.

En cambio, si tenemos acceso a la atención de un profesional de cualquier parte del mundo donde sepan lo que nos ocurre las cosas cambian. Es posible entender las características de la enfermedad, saber que tiene un tratamiento y se puede mejorar la calidad de vida e incluso que no se “es raro”, ni se “está loco” ni se está solo.

Los avances de la tecnología son útiles y contribuyen a mejorar nuestra calidad de vida siempre que se empleen de una manera adecuada y racional. La terapia online puede aportar un rayo de esperanza a todas aquellas personas que no se atreven o no pueden o no tienen tiempo de acceder a un psicólogo de la manera tradicional.

Beatriz San Millán Pérez

@PsicoBSM 

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