Opinión
OPINIÓN POR LUIS ARTIGUE
 Sudorosos como dos pasajeros de un tren bomba (a Modesto Llamas Gil)
Sobre la cama en la que tú y yo, sudorosos como dos pasajeros de un tren bomba, nos amamos hay un bello cuadro abstracto; algo que no puedes entender ni olvidar.
12/02/2014
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LA NOTICIA ILUMINADA DEL DIA

Los artistas son seres remotos que habitan la ciudad pero a la vez viven una existencia apasionada y aparte.

Voy a hablarte de la gratitud. 

Desde que tenía veinte años y en vez de hacer literatura quería deshacerla, cuando vestía como esos poetas bohemios que pretenden mostrar mediante su aspecto que acaban de denunciar a su ángel de la guarda por acoso, frecuento la amistad y el colorido estudio pródigo en sugerencias del pintor Modesto Llamas Gil. 

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Lo hago para que su vejez me rejuvenezca y sus cuadros me adiestren en el amargo don de la belleza.

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Por eso sé lo que digo…

La sintaxis es una facultad del alma, escribió Paul Valery: la sintaxis de un pintor está en su gesto, podríamos añadir.

Así nos lo insinúa a todos Modesto Llamas Gil en la celebrada agrupación de toda su obra y toda su vida que viene exponiéndose en los dos edificios del ILC, y cuya duración, debido al éxito de visitantes, acaba de ampliarse: todo en la obra de Modesto Llamas Gil es en el fondo espejo, y diván de psicoanalista, y político factor de corrección, y floritura irónica, pero en la forma es siempre gesto o pincelada sísmica cuyo identificable pulso lleva firma… Esa gestualidad, esa sintaxis elocuente y emocionante, queda patente tanto en su magnética obra figurativa primera y sus epidérmicos retratos como también, sobre todo, en la apabullantemente hipnótica obra abstracta reunida toda en las paredes celebrantes de la sala Provincia.

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Fue Modesto Llamas Gil quien un día me enseñó que estaba ciego, y que es un arte apasionante aprender a avanzar a tientas.

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Fue Modesto Llamas Gil quien me enseñó a mirar, y por eso ahora sé que Borges ve.

Sí, igual que en las novelas antiguas la niebla se materializa en su sereno, en mis recuerdos la gratitud toma entidad visual cuando observo esa cromática elocuencia.

La sintaxis de un pintor es su gesto.

De hecho vibra sobre la cama en la que tú y yo nos amamos como ciegos que en la noche se tocan para reconocerse la enmarcada pasión.

Luis Artigue

www.luisartigue.es

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