Sr. Director:
Asisto con estupor a lo que parece ser la crónica de la muerte anunciada de nuestra querida Odón Alonso.
He sido uno de los muchos leoneses que han disfrutado, en las ocasiones que he podido, de su programación musical en el auditorio y no comprendo cómo el alcalde asiste impasible a la desaparición de un referente en la vida musical de León.
Mi hijo asistía a su primer concierto de música clásica unas navidades en las que la Odón Alonso ofrecía un precioso repertorio que nos entusiasmó a los dos.
Por favor, menos para clubes deportivos con presupuestos millonarios y que interesan a cuatro y más fondos para el arte y la música.
¡Si el maestro Odón levantara la cabeza!