Jueves 09 de febrero de 2012 | Actualizado a las 23:55 h.
Enamorados
«Galletas de San Valentín, un dulce perfecto para el 14 de febrero»
|
|
De hecho, los últimos datos arrojan cifras de más de 700 muertes en el año 2007-el último disponible- directamente vinculadas a esta causa, sin contabilizar la repercusión indirecta que supone sobre otras enfermedades, sobre todo del sistema cardiocirculatorio. Las tasas de mortalidad son superiores en mujeres que en hombres, con 0,32 y 0,23 muertes por cada 1.000 habitantes, respectivamente, aunque ambas se sitúan por debajo de la media nacional, de 0,38 y 0,28, en cada caso.
A ello se une que el 8,83 por ciento de la población de Castilla y León podría considerarse diabética, esto es unas 190.000 personas mayores de 15 años, y que los pacientes con un mal control glucémico presentan mayor riesgo de padecer complicaciones crónicas tales como infarto agudo de miocardio y accidentes cerebrovasculares y, habitualmente, sufren con mayor frecuencia retinopatía diabética, insuficiencia renal y amputaciones de los miembros inferiores.
La ‘Estrategia regional frente a la diabetes 2010-2014’, que se encuentra en su última fase, se marca como principales objetivos reducir por debajo de 1,7 casos por cada 1.000 habitantes la incidencia de diabetes tipo 2, que es la que se puede evitar y para la que la alimentación reglada y el ejercicio son la base de su tratamiento. También, en segundo lugar, pretende situar por debajo de los 0,9 casos por 1.000 habitantes los ingresos hospitalarios con diagnóstico principal de esta patología, según explicaron a Ical fuentes de la Consejería de Sanidad.
Esta hoja de ruta servirá para abordar de forma integral la patología. En concreto, se centrará en mejorar la detección precoz, al aumentar el número de pacientes con factores de riesgo a los que se les mide la glucemia; avanzar el control de pacientes diagnosticados de diabetes, hasta alcanzar el 50 por ciento de pacientes diabéticos con una hemoglobina glicosilada menor al siete por ciento; así como aumentar la prevención, tratamiento y seguimiento de la retinopatía diabética; de las complicaciones cardiovasculares; del pie diabético, implicando también a los pacientes en el autocuidado para lograr bajar el número de amputaciones, y estabilizar y evitar la progresión de la neuropatía diabética.
Actuaciones
En las principales líneas de actuación se incluye una batería de propuestas para reducir la prevalencia de los factores de riesgo y lograr un mayor control de los elementos de riesgo cardiovasculares en población prediabética y diabética. Para ello, la Consejería se volcará en acciones de ecuación para la salud en la población general y en niños; combinación de estrategias distintas de abordaje, desde el consejo individual a campañas institucionales; creación de alianzas con asociaciones y familiares y con la industria alimentaria, etc.
El diagnóstico precoz de la enfermedad se logrará por medio de la creación de protocolos para realizar screening en grupos de riesgo; cribado de alteraciones del metabolismo de los hidratos de carbono en gestantes; se incluirá la detección entre las actividades preventivas de atención primaria y salud laboral, así como que se revisará, si fuera necesario, la cartera de servicios y si fuera necesario se valoraría la idoneidad de incorporar nuevas actuaciones.
Para mejorar el tratamiento de los pacientes las propuestas pasan por mejorar los protocolos de control y estandarizar intervenciones que permitan fortalecer la coordinación entre niveles y garantizar la continuidad asistencial; mientras que para abordar las complicaciones y situaciones especiales se pretende que se traten los casos desde equipos multidisciplinares; fomento de los autocuidados, además de otras prácticas clínica.
En grupos especiales, en el caso de la población infantil, la estrategia se marca el reto de reconocer y cubrir las necesidades especiales de este colectivo y ayudarle controlar la enfermedad en población adulta. Entre las embarazadas, se reforzarán los controles y reconocimientos; mientras que entre los mayores se incidirá en la coordinación y continuidad de cuidados entre niveles asistenciales.
Finalmente, desde la Consejería se promoverá la investigación sobre diabetes en los dos niveles asistenciales y se reforzará la formación de los profesionales en este apartado a través de los planes de formación continuada.
