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Hay muchas cosas que son de muy difícil comprensión. Me gustaría saber como se seleccionan las 100 personas que acuden al estudio, qué perfiles prefieren para esos interlocutores, qué filtros se hacen de las preguntas que van a proponer, con qué criterio los van colocando y, sobre todo, para qué se cita a un centenar si luego únicamente una tercera parte de ellos van a tener la opción de hacer las preguntas. Y todo eso tras tenerlos allí, semi encerrados, por mas de 8 horas. ¡Ah y cuanto nos ha costado! Creo que sería mas lógico y mas barato que solo acudan aquellos que van a tener cabida en el tiempo del programa.
Como sensación general, he visto a un Presidente tenso, nervioso, inseguro, incómodo y con una sonrisa incalificable, al que no le ha importado nada la sensibilidad de los interrogadores, porque Usted pregunte lo que quiera, que yo responderé lo que me de la gana. Ni una sola de las preguntas mas originales y comprometidas, fue respondida con concreción ni con datos. A un mismo interpelante le podía tratar de tú en la primera respuesta y de usted, si había repregunta. Como marcando las distancias, para evitar la confianza.
Él no prometió el pleno empleo, sino solamente tratar de conseguirlo. Pues, ¡coño!, casi mejor que se quede quieto, porque de menos de 2 millones de parados, ya estamos en 3,3 y en el umbral de los 4. No engañó sobre la crisis, porque entonces solo había desaceleración. Deberían pasarle el video del debate Solbes vs Pizarro y una de dos, el miembro de su Gobierno, Vicepresidente nada menos, no dijo la verdad o es de los que rellena las quinielas los lunes posteriores a jugarse la jornada y se queda en diez aciertos. Y esto último no me lo creo. Si por entonces ganó Pizarro a los puntos, aunque los medios afines se encargaran de negarlo, si ahora se pudiera revisar lo dicho hace un año, la victoria sería por k.o. técnico.
De las preguntas que le hicieron, me he quedado con algunas que para mí han sido mas significativas, tanto en sí mismas, como en las respuestas.
Una señora le dijo que no tenía una pregunta, pero que sí esperaba una contestación, porque ella estaba en paro. La respuesta fue a la gallega (con perdón de los gallegos que son buena gente): “España puede conseguir el pleno empleo y cuando acabe esta crisis volveremos a crearlo” ¿Cuando? Algún año que viene.....si Dios quiere, como diría el Hermano Lobo.
Otra respuesta de chiste, fue la que dio a otro interlocutor que le pregunta si se arrepentía por no haberse levantado ante la famosa bandera de USA, en el desfile. “No permanecí sentado ante la bandera, sino ante las tropas” No tuvo ni el valor de reconocer su grave equivocación, puesto que para protestar contra una guerra absurda, no hacen falta esos gestos de descortesía. Mas del 80% de los españoles estuvimos en contra de la invasión y de la participación de los soldados españoles.
Al electricista al que embarcó, por sus previsiones optimistas y falsas de hace un año y que ahora está colgado y con una empresa frustrada para él y sus socios, le pidió paciencia y confianza en el futuro. Pero para llegar a ese futuro hay que comer cada día y para eso no tiene recetas.
Mas preguntas. ¿Cuándo hablaba de pleno empleo y de fortaleza de nuestro sistema financiero, se equivocó o mentía? Respuesta: “Puedo haberme equivocado, pero no he mentido”. El reflejo del interpelante fue rápido y certero: ¡Pues cese a sus asesores, por incompetentes! Pero nada nuevo............ la culpa es de EEUU.
Del asunto de los Bancos hay tanta tela para cortar, que mejor lo estudiaré para comentarlo otro día.
Quedan muchas mas cosas pero para no hacerlo mas largo, solo enumeraré algunas. La que, por ejemplo le hizo alguien recordando las palabras del actual ministro del Interior, tras la matanza del 11-M y el “antipatriotismo” de aquellos que pensaban diferente, en relación con sus demostradas previsiones erróneas.
Sobre la venta de armas a Israel, simplemente penoso. Al final, acosado y nervioso, reconoce que sí, pero que han sido pocas y que además, nuestras armas no han servido para matar. Este hombre se ha quedado en la guerra de Gila.
Otro que lo puso muy tenso, fue el sacerdote que le interrogó sobre el aborto y sus convicciones éticas sobre la vida o no, de los fetos. Escapada lateral y sin tocar el tema.
Para mí lo mas glorioso, fue su respuesta a las preguntas sobre lo qué le quitaba el sueño y de qué hablaba con su esposa en la intimidad de la alcoba. Saber que en esos momentos de humanidad y relajación, su prioridad es comentarle a su mujer las cifras del paro, francamente es para que sus administrados nos sintamos muy agradecidos. ¡De verdad, yo no soy capaz de imaginarlo!
Aunque nadie me lo pregunte, quiero manifestar voluntariamente que tampoco el candidato Rajoy lo hubiera hecho mejor, en una situación similar, pero al menos hay que concederle el beneficio de no haberse equivocado, o mentido, según el criterio de cada cual.
Dicho todo lo dicho, tengo un grito controlado que me sale de dentro: ¡¡¡¡¡¡¡Felipe, Guerra, volved, por favor!!!!!!!
