|
|
A lo largo del trayecto, y como ya viene siendo habitual, las autoridades y los vecinos de las poblaciones por las que transcurrido la caminata se han vuelto a volcar con los mineros, tratando de hacer lo más llevadero posible su caminar, tal y como han destacado los miembros de la organización. “En algunos han salido 300 personas a recibirnos, en otros más pequeños 30, pero el apoyo está siendo enorme por parte de alcaldes y de vecinos que están procurando que no nos falte de nada”, se apuntó.
Unos 540 litros de agua “como mínimo” se han llegado a consumir durante la jornada de este miércoles, antes de poder disfrutar de un breve descanso en el camping de Villamañán, cuyas instalaciones han sido cedidas a los mineros para pasar la noche y recuperar fuerzas. Todo el avituallamiento ha sido regalado por varias “grandes superficies” como muestra de apoyo a la lucha minera.
En el camping, las 180 personas que forman la Marcha Negra cenarán ensaladilla rusa y carne guisada y podrán descansar en varios salones acondicionados para ellos hasta que a las siete de la mañana del jueves vuelvan a ponerse en marcha. Antes, la piscina ha sido la recompensa más esperada por todos los participantes.
Tras varios días ya de trayecto en dirección a Madrid, los mineros aseguran que “los ánimos están por las nubes pese a que seguimos sin tener noticias del Gobierno”.

Motor
Moda
Papel Salmón
Salud
Universidad
Esquelas



