Jueves 09 de febrero de 2012 | Actualizado a las 17:18 h.
Enamorados
«Galletas de San Valentín, un dulce perfecto para el 14 de febrero»
|
|
![]() Familia francesa en el Camino de Santiago: Los padres son Corinne y Philippe Gastel, y los niños Andreia, Katlyn y André. (Foto: Leticia Pérez) |
Protegidos del duro sol de la Meseta con gorros y gafas de sol, los tres niños avanzan cogidos de la mano de sus padres formando una estampa poco habitual en el Camino. Delante, Corinne junto a la más pequeña de la familia y, unos metros más atrás, padre e hijo escoltan a Katlyn. Cada uno lleva una mochila, adaptada a su tamaño. Así, las de las niñas son muy pequeñas, mientras que su hermano carga con algo más de peso y las de sus padres son mucho más voluminosas.
El matrimonio Gastel, procedente de una ciudad cercana a París, explica que hace “muchos años” que ambos conocen el Camino de Santiago y que ya lo han recorrido a pie en varias ocasiones, aunque ésta es la primera en la que van con sus tres hijos. “A nosotros nos gusta mucho y creemos que es una experiencia muy buena para ellos y para todo el mundo, porque el Camino es una vía para conocerte mejor y conocer a otras personas”, apunta Philippe.
La familia partió el pasado 29 de julio de Burgos sin un destino final prefijado. “No sabemos dónde terminaremos, quizás en León; cuando los niños se cansen”, señala el padre, quien explica que los pequeños han aguantado muy bien su primera semana de peregrinación. “Son muy valientes, no se cansan, y además no se aburren, para ellos es divertido”, señala, una afirmación que corroboran sus hijos, quienes aseguran que les está gustando hacer el Camino.
Respecto a los kilómetros que recorren cada jornada, los padres explican que varían mucho en función del cansancio de los niños, aunque de media hacen alrededor de 13 o 14. “El día que más caminamos fueron los 20 kilómetros entre Boadilla del Camino y Villalcázar de Sirga, pero al día siguiente sólo hicimos seis desde esta localidad hasta Carrión de los Condes”, apostillan.
La presencia de tres peregrinos tan jóvenes no deja indiferente a nadie y muchos son los que se acercan a decirles algo. “Valientes” es la palabra más repetida tanto por otros romeros como por los vecinos de las localidades que han atravesado en su Camino. Philippe reconoce que a veces les hacen “recibimientos especiales en los albergues”, aunque Corinne apunta que no son los únicos niños que hay en la ruta jacobea y que, por ejemplo, en el albergue en el que durmieron en Carrión de los Condes (Palencia) había otra familia con cuatro niños.
A punto de concluir el tramo palentino del Camino Francés, el matrimonio Gastel asegura estar satisfecho de esta peregrinación en familia y con ánimos para continuar unos días más.
.jpg)
Familia francesa en el Camino de Santiago: Los padres son Corinne y Philippe Gastel, y los niños Andreia, Katlyn y André. (Foto: Leticia Pérez)
