Jueves 09 de febrero de 2012 | Actualizado a las 22:16 h.
Enamorados
«Galletas de San Valentín, un dulce perfecto para el 14 de febrero»
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Los asesores y gurús de Obama, como los del resto de los políticos, me los conozco yo demasiado bien, son psicólogos sociales bebedores de Pepsi (‘pepsicólogos’), y colaboradores bebedores o esnifadores de coca (‘cocacolaboradores’).
Aún recuerdo los palos que las cospedales y sorayas de turno le dieron al ministro-torero Sebastián (palomo) cuando propuso aquello de que había que consumir productos españoles. Bueno, pues ahora va ‘Elena’, el enano Villanueva, y se saca de la manga una subvención de 10.000 euros para los que compren vehículos industriales fabricados en Castilla y León, que es ni más ni menos lo mismo que lo del ministro 'Sebas', pero más provinciano.
Tengo yo ‘pa’ mí que unos y otros no tienen ni puta idea de lo que está pasando con la economía, con la ‘econosuya’, mejor dicho, porque mía no es y por mí se la pueden ir metiendo por el culo hasta que les quede el ano tan ‘anorme’ y colorado como la bandera de Japón.
Mientras tanto, los sodomizados somos nosotros, pues a las lumbreras de la política y de la banca la única solución que se les ocurre es la de siempre, que trabajemos más y cobremos menos y que nos puedan despedir sin tener que soltar un puto euro.
Cuando yo dije, hace ya mucho tiempo, que la política y la banca eran dos actividades delictivas aún no tipificadas en el Código Penal, se me tildó de radical y antisocial, acusaciones, por otro lado, completamente ciertas. Ahora se ve que no sólo tenía razón, sino que me quedé corto. No contentos con destrozar el sistema económico y constitucional por pura avaricia, ahora nos echan la culpa a nosotros, a los 'pringaos'. No entiendo por qué algunos se indignan tanto con los ‘kale-borroqueros' (o más propiamente 'kaleborriqueros’) que destruyen cajeros automáticos en el País Vasco, mientras muestran una total pusilanimidad ante el terrorismo económico que practican los bancos y los políticos (político corrupto, recordémoslo, es una redundancia innecesaria y amparada siempre por un banco).
En vez de ejecutivos, a los mandamases de los bancos había que calificarlos de 'ejecutables', pues en no pocos casos se han hecho acreedores de una punición extrema.
En fin, yo tengo la solución a la crisis: dejar que todo se vaya a tomar por el culo de una puta vez. Estoy hasta los cojones de oír que España se rompía, que la familia se rompía, que el respeto a la vida se rompía, que la educación se rompía. Pues bien, pese a que ninguna de esas cosas se rompió, que ya me habría gustado, ahora intentan que los seres misérrimos, como yo, paguemos los platos rotos.
Y encima nos vienen con la maturranga de que se rompe la economía y la única solución que ven es freír a base de miles de millones de euros a los bancos, con el fin de que éstos sigan delinquiendo de forma habitual, como lo venían haciendo hasta ahora (que es atracando a los clientes en las propias sucursales).
Tengo esperanzas (aguirres) de que la economía quiebre de verdad, que los bancos se hundan en el lodo... (si tú me dices ven me fumo un porro) y que los políticos nos metan la lengua en nuestros jodidos y dilatados culos, porque unos y otros han demostrado su incompetencia, cuando no su idiocia y, para mas 'güevos', nos lanzan reproches, tanto si trabajamos, como si no; tanto si gastamos, como si ahorramos; tanto si consumimos, como si nos moderamos. Respecto a esto último, todos los que me leen saben que yo soy más partidario de consumir y, si me apuran, hasta de traficar. Por eso digo yo que todos tranquilos, no hay que preocuparse por la crisis, porque mientras en el mundo hay droga hay esperanza (¡ay!, Esperanza), y dinero negro suficiente como para que su posterior blanqueo sirva para salvar la economía. Lo único malo es que nadie nos puede salvar de la verdadera lacra de las democracias occidentales: los políticos, los banqueros y algunos otros que me callo por mi natural contención y moderación.
PD: Dice Alfredo, el hospitalero de Molinaseca, que Benedicto XVI, cuando todavía era el hematoma (cardenal) Ratzinger, pasó de incógnito por su albergue y posteriormente le mandó una postal en la que firmaba literalmente como “futuro papa Benedicto XVI”. Nadie le creyó, pero la cosa es tan absurda que puede que hasta sea cierta. Por si acaso, pongo aquí esta foto que me manda un colega y que muestra a Benedicto disfrazado de aldeana gallega para garantizarse el anonimato.
¿El papa Benedicto, de incógnito en Galicia?
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