Jueves 09 de febrero de 2012 | Actualizado a las 15:49 h.
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El secretario general de la Federación de Banca y Cajas de Ahorro de CCOO Castilla y León, Jesús Olivar, por su parte, aseveró que el acuerdo si es viable, porque las partes están “muy cerca”, aunque entendió la postura de Cesica, con quien integran una plataforma conjunta con UEA, por la “premura” impuesta para cerrar un acuerdo.
El secretario de la Sección Sindical de UGT en Caja Duero, Antonio Muñoz, aseguró que no entiende las “prisas” y manifestó que “las diferencias sin ser insalvables son importantes”, para advertir de que desde la “responsabilidad” pondrán toda la “carne en el asador” si las direcciones de las entidades quieren un principio de acuerdo rápido.
Y es que el 22 de marzo, es la fecha tope fijada por el Banco de España para tener en sus manos el acuerdo de fusión, y el pacto laboral es una de las cláusulas establecidas ayer por el Consejo de Administración de Caja Duero para la consecución de la operación con Caja España, una cuestión que abordará ese lunes en otro encuentro junto con la composición del organigrama de la futura 'supercaja', la otra premisa que impusieron al proceso en la jornada pasada.
Carlos García arremetió contra los responsables de Caja Duero, porque “han estado mareando la perdiz durante las últimas tres semanas y ahora quieren cerrar un acuerdo en tres días”. Una firma que, incidió, es imposible, porque aunque se logrará un acuerdo oral en la mesa de negociación, que aún no se ha convocado oficialmente, debería someter el documento a los órganos del sindicato, para que dieran luz verde a su firma.
En este sentido, expresó que el que ha generado el “problema” porque emitió un voto condicionado al proceso, “que lo hubiera pensado antes”, y si Caja Duero ha convocado una Consejo de Administración para el lunes, es “su responsabilidad”. Así, expresó que el acuerdo tiene que estar cerrado antes de la celebración de las asambleas, cuando se decidirá finalmente la fusión, “no el lunes y el que ha firmado ese plazo, que se desdiga”, resumió.
Acuerdo próximo
Por su parte, Jesús Olivar se mostró convencido de que sí es posible la firma del acuerdo labora para la fusión de aquí al lunes, porque “estamos cerca”, dijo. En este sentido, aclaró que si logran sus objetivos, que “están perfectamente definidos”, sólo haría falta la redacción del documento para su firma, porque en su sindicato “ya” han adelantado algún trabajo, dijo, porque “ya” han hablado con sus organizaciones sindicales, que saben “hasta dónde podemos llegar”.
Olivar destacó que no hay nada oficial sobre la convocatoria de la mesa aunque aseguró que “será en breve” y reseñó la “premura” con la que ahora se pretende cerrar el acuerdo, tras varias semanas de inactividad. Además, advirtió de que no consentirán que se siga echando “más arena” sobre el pacto laboral, como impedimento para la fusión, ya que “lo que está en juego es otra cosa”.
Juez y parte
Desde UGT, Antonio Muñoz aseguró que no entiende los plazos marcados por el Banco de España, que es “juez y parte de manera interesada”, dijo, para incidir en que no comprende las “prisas” y los condicionantes al proceso de la autoridad monetaria, porque “en otros proyectos está mirando para otro lado”.
Muñoz manifestó que están “dispuestos a ceder”, pero remarcó que no consentirán que los trabajadores sean los “sacrificados” en el proceso, porque “no podemos ser los paganos”. “Bastante que se van a ir a la calle 846 compañeros, eso hay que tenerlo en cuenta; nadie puede decir que el proceso no vaya adelante por el pacto labor”, agregó.
Antonio Muñoz insistió en que desde su central son “responsables” y recalcó ante las premuras por suscribir un acuerdo que “nadie” les puede echar las culpas si no se cierra en los plazos marcados por el Banco de España, porque llevan esperando desde el 23 de febrero a que les convoquen a la mesa de negociación. “Las prisas serán de ellos, cuando llevamos más de 20 días esperando”, agregó.
El representante de UGT aclaró que les han remitido una carta para cuestionarles sobre sus preferencias para el mantenimiento de una reunión de la mesa de negociación el sábado o el lunes, fecha esta última por la que se decantó, porque “hay que descansar y la familia es sagrada”, en un fin de semana festivo, por la celebración de San José, Día del Padre, porque “encima de estar mañana, tarde y noche con esto ahora nos quieren convocar un sábado”.
Por último, insistió en que “las diferencias sin ser insalvables son importantes”, dijo, y agregó que, sobre todo, se sitúan en la homogeneización de las condiciones económicas y sociales de ambas plantillas, que son muy dispares, y las prejubilaciones, frente a una posible ampliación de la edad de jubilación a los 67 años.



