Jueves 09 de febrero de 2012 | Actualizado a las 14:55 h.
Enamorados
«Galletas de San Valentín, un dulce perfecto para el 14 de febrero»
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Saber hacer ver, con amabilidad, que no podemos movernos al vaivén de las modas, que no todo lo nuevo - a veces sí - es bueno y tendremos que luchar contra lo apetecible porque es sugestivo- Con la postmodernidad se corre el peligro de que el avance , al ser tan rápido, no se cae en la cuenta de que se busca la felicidad en lo placentero o en el elogio - a veces desmedido - y puede llevar al fracaso o a la soledad , a pesar de tanto ruido-Tal vez hagan falta, mas que palabras, coherencia en nuestros comportamientos con nuestras convicciones, que estarán siempre abiertas al diálogo , que amistoso y abierto para aprender. Siempre se puede aprender, y el otro aprenderá, de nuestra sinceridad porque hablaremos siendo humanos, reconociendo que también podemos dudar y tener incertidumbres. Buscando la verdad junto a él. Querer, querer.
Es importante no etiquetar a las personas. No hay ni progresistas ni conservadores natos, sería un absurdo. Ni todo blanco, ni todo negro. Si hay diálogo y buena voluntad-que a veces falta -hay puntos comunes- Pero si entran en la discusión derecha religiosa o izquierda religiosa...nos cargamos el diálogo. No mezclemos a la Iglesia con las opciones políticas.
Pero lo que no es de recibo es aconsejable es que bajo una capa de religiosidad se quieran dar licitud a comportamientos que la Ley Natural no admite. Y esta Ley nos obliga a todos por ser Natural y seamos de las tendencias que seamos - políticas, se entiende -.
Con un enorme cariño, con la comprensión más grande, sin acritud- Pero señores o Señorías...con las verdades fundamentales no se transige. Con sonrisa de amigo, pero con intransigencia, que al fin y al cabo es cariño.
