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El consejero matizó que esta congelación responde a un “problema nacional” y a continuación reconoció que “no hay dinero para muchos de los proyectos” que estaban “sobre la mesa”. “Es una realidad desgraciada del país” que, en su opinión, hay que “reconocer y aceptar” sin “caer en el pesimismo o la derrota”.
Mateos recalcó que los dos campus de la excelencia, el que engloba a las universidades de Burgos, León y Valladolid y el de la Universidad de Salamanca en solitario -más avanzado que el primero-, son “buenos y ambiciosos”, por lo que expresó su confianza en que “el Gobierno de la nación vuelva a reconsiderarlos” en “un momento más favorable” para las arcas públicas.
Mientras éste llega, el consejero abogó por “seguir trabajando” en temas como “el máster interuniversitario” o “el doctorado común” y por aparcar “cuestiones que necesiten una inversión económica importante”. En ese sentido, recordó que dentro de “diez o quince días” se reunirá con los cuatro rectores para revisar el estado de la cuestión, con el deseo de que “en algún punto hubiera una coincidencia entre los dos campus”
