Ante el “brutal incremento” que el Ayuntamiento de León ha determinado sobre el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), la ciudadanía leonesa ha respondido de una manera que nunca se había producido en el país. Al menos es así como lo entiende el concejal del área de Economía y Hacienda en la oposición, Luis Nogal, del Partido Popular. “Nunca en España una decisión política había tenido una respuesta de esta magnitud”, ha comentado el popular.
Una respuesta que no es otra que las 65.000 alegaciones que, según los datos que maneja el grupo popular, se han presentado ya en contra del incremento del impuesto. El 60% de los afectados lo ha hecho ya, ha explicado Luis Nogal, ya que el centro de leoneses con patrimonio inmobiliario es de 114.000 personas. Este lunes concluye el plazo para la presentación de alegaciones y, teniendo en cuenta que “los españoles siempre lo dejamos todo para el último día”, el popular confía en que la cifra de protestas pueda ser mayor.
Y ante esta situación, Luis Nogal ha recordado al alcalde de León, Francisco Fernández, una de las consignas que el Partido Socialista coreó en la campaña electoral para las pasadas elecciones municipales que, finalmente, esta formación ganó. Nogal ha recordado que los socialistas plantearon “escuchar ante todo”, pero ha afirmado que el alcalde “es sordo, el pobre hombre”. Él, y también, según el popular, el equipo de Gobierno, ya que “no han escuchado ni escucharán a nadie”.
El edil del PP ha asegurado que desde su grupo municipal “no estamos en absoluto de acuerdo con la manera de actuar” del equipo de gobierno en el Ayuntamiento de León, formado por el POSE y la UPL. En este sentido ha señalado como únicos logros en este año “la subida del IBI y los despidos”. “¿Dónde están los obras? Sólo existen maquetas”, ha afirmado Nogal.
El popular ha insistido en que se apruebe la moción en cuanto al IBI que el grupo municipal del PP presentó el pasado mes de mayo y que no ha sido aceptada para su debate en pleno. Además, ha asegurado que el coste de la tramitación de esas alegaciones que se han presentado supondrá un gasto añadido para el Ayuntamiento de León que se podría evitar anulando la subida. Todo ello, junto con las devoluciones, en caso de que realmente se tengan que producir, de los importes del impuesto tras las alegaciones, supondrá un desembolso, según Luis Nogal, de entre 16 y 18 millones de euros.