Viernes 10 de febrero de 2012 | Actualizado a las 22:16 h.
Enamorados
«Galletas de San Valentín, un dulce perfecto para el 14 de febrero»
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Guardando un respetuoso silencio, una interminable cola de vallisoletanos esperó pacientemente que llegara su turno para mostrar su reconocimiento al escritor pese al intenso frío reinante. A lo largo de toda la tarde, la cola se extendió por buena parte de la Plaza Mayor mientras gente de todas las edades y condiciones iba desfilando delante del féretro. Entre los presentes pudo verse incluso a varias familias con niños a los que sus padres iban explicando quién era Miguel Delibes.
El Salón de Recepciones del Consistorio vallisoletano se quedó pequeño ante la innumerable lista de coronas de flores remitidas por las más altas instituciones del Estado (en un lugar preferente podían verse dos coronas enviadas por los Reyes y por los Príncipes de Asturias, y un poco más allá las de varios organismos de la Administración estatal, regional y local), fundaciones y asociaciones culturales, medios de comunicación, clubes deportivos, entidades relacionadas con el mundo de la caza (una de las grandes pasiones de Delibes), colegios profesionales y un largo etcétera.
Además, delante del féretro con los restos mortales del autor y junto a su busto, varios ciudadanos depositaron a lo largo del día algunos modestos ramos de flores. Muchos otros quisieron dejar una dedicatoria en los libros de firmas habilitados para la ocasión.
La extensa familia del escritor estuvo toda la jornada recibiendo las condolencias de familiares y amigos, acompañados por representantes políticos vallisoletanos, buena parte de los cuales se fueron de la capilla ardiente pasadas las 20 horas para acudir al pregón de la Semana Santa en la Catedral a cargo del presidente de la Diputación, Ramiro Ruiz Medrano.

