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Todos los políticos, de cualquier partido, bandería, ideología, raza y religión, hacen siempre causa común y se defienden contra la “borreguería” atacándola y haciéndole creer que la corrupción es pecata minuta que sólo afecta a una pequeña minoría que no llega al uno por ciento, y que el otro noventa y nueve restante es gente honradísima y honestísima que trabaja esforzadamente por y para el bien común y el bienestar general de todos. Mentira cochina señor Rajoy. Mentira podrida señor Rodríguez. Los Bárcenas y los Chávez tendrían que estar ya inhabilitados totalmente para el ejercicio activo de la política.
¿Cómo es posible que un “tío” que nos sablea cada año doscientos veinte mil euros de sueldo, astronómica cifra equivalente a cuarenta millones de las antiguas pesetas, además se permita y le permitan la indecencia inmoral de entrar en corruptelas, paraísos fiscales, engaños a la Hacienda Pública y demás tropelías…? No nos vengan con esa cantinela de que «todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario», porque ese “hueso” no hay “perro” que se lo trague ya, salvo sus acólitos forofos aplaudidores.
Con todo lo que está pasando, con toda la “mierda” que tienen ustedes ahora mismo en sus propias casas, en sus mamandurrias, solamente los idiotas y la “borrreguería” narcotizada verán con buen agrado que le “arreen”, una vez más, al “pobre Franco”, que en esto de los dineros públicos era infinitamente más digno y honrado que la inmensa mayoría de los políticos y gestores de ahora, que tanto presumen y alardean de su magnífico nivel de vida.
¡Sois la corrupción total, panda de impresentables!
