|
|
Fue a las 23.10 horas cuando las primeras luces procedentes de la mina se empezaron a vislumbrar desde el exterior, momento en el que los miles de ciudadanos que se agolpaban a la salida comenzaron a gritar y a aplaudir a los mineros, que se acercaron andando hasta la bocamina. Con gritos de ‘Nuestros mineros ya están ahí’, los ‘siete de Santa Cruz’ se fundieron en un emotivo y ansiado abrazo con sus familias, que no pudieron contener las lágrimas después de varias semanas de tensión y de espera por este momento.
Antes de entonar el ya tradicional himno a Santa Bárbara, que sonó con armonía en la explanada de acceso a la mina, los ciudadanos no dejaron de lanzar gritos de ánimo como ‘Campeones’, ‘Viva los mineros’ o el conocido ‘Aquí están, estos son los que saca el carbón’. Posteriormente se dirigieron a la multitud, ante la que se dieron un auténtico baño de multitudes, en agradecimiento por la espera y el apoyo recibido durante todo este tiempo.
A su salida, y en nombre de todos sus compañeros, Primitivo advirtió que aunque recién salidos, la lucha que se ha mantenido en el interior de la mina “la seguiremos haciendo fuera”, ya que la postura del Gobierno respecto a la minería resulta “incomprensible”, además de que “todo el mundo sabe que el ministro no tiene razón”, motivo por el que auguró que “tarde o temprano tendrá que entrar en vereda”.
Este mensaje confió en que llegue “a quien tenga que llegar” con el fin de que alguna autoridad sea “consciente de lo que hay” y hacer entender a la clase política que “los engañados son ellos” porque resulta “imposible que tanta masa social esté confundida”, añadió.

Lágrimas de emoción en el instante del encuentro con los familiares. (Foto: César Sánchez)
Desde el inicio del encierro, los ocho mineros que adoptaron esta medida de protesta aseguraron que saldrían “con los pies por delante” una vez que se hubiera solucionado el conflicto, por lo que Primitivo bromeó diciendo que el último tramo en la vagoneta lo realizó “tumbado para salir con los pies por delante”. Sorprendidos por el recibimiento, los encerrados aseguraron que “los auténticos héroes son ellos”, ya que han sido los culpables de que estos mineros hayan aguantado “tanto tiempo”.
El fin de este encierro ha dado lugar al inicio de otro nuevo, en el que cinco mineros han tomado el testigo de los siete que abandonaron hoy esta medida de protesta. A las 22.20 horas de la noche, la vagoneta con los cinco mineros, comenzó su descenso a la mina, con el fin de mantener viva esta protesta. Se trata de Eliseo Otero, de 32 años y vecino de Lillo, José Antonio Páez, de 44 años y vecino de Ponferada, Luis Ángel Castañeda, de 42 años y vecino de Bembibre, Miguel Ángel González, de 43 años y vecino de San Andrés de Montejos y de Ivo Mitkov, de 41 años y vecino de Ponferrada. Todos ellos son trabajadores del grupo Alonso, en concreto de Enermisa y Uminsa.
En los instantes previos a su salida, el presidente del comité de empresa de Union Minera del Norte (Uminsa), Guillermo Sánchez, explicó que la salida de los mineros se decidió en las últimas horas “por motivos de salud”, porque las estimaciones apuntan a que 45 días encerrados suponen “un peligro para la salud”, pero superar los 50 días pueden “quedar secuelas de por vida”. Sánchez aclaró que no se está dispuesto a poner en peligro la vida de una persona por una “incomprensión” del Ministerio de Industria.

Familiares y amigos saludan a los mineros tras finalizar su encierro. (Foto: César Sánchez)

Los mineros, en el momento de alcanzar la bocamina después de 52 días. (Foto: César Sánchez)
Nervios y emoción previas
Las mujeres de los todavía encerrados se mostraron nerviosas pero al mismo tiempo muy contentas por la salida de sus maridos, que estimaron que han demostrado ser “nos luchadores”, explicó Ana, la mujer de Segundo, que pidió al Gobierno “que recapacite”. La situación ya era “límite” en las familias, especialmente para los niños, explicó Nieves, la mujer de José Araujo. Por su parte Elena, mujer de José Antonio, consideró que ellos ya han hecho “suficiente” y ahora habrá que seguir luchando “pero fuera” y “de otra manera”, pero si cabe “con más fuerza”.
Aunque reconocieron que no resultó fácil convencer a sus maridos, algo para lo que el “chantaje emocional” resultó efectivo, lamentaron que tenga que dar inicio un nuevo encierro para mantener la protesta, aunque a las mujeres de los nuevos encerrados les trasladaron todo su apoyo y aseguraron que continuarán asistiendo a la bocamina para animarlas “siempre que podamos”.

Tres de los cinco mineros que toman el relevo a los 'siete de Santa Cruz'. (Foto: César Sánchez)
52 días de protesta
El pasado 21 de mayo, los ocho trabajadores decidieron permanecer en la mina una vez terminado su turno de trabajo, con el fin de iniciar un encierro con el que expresar su “inquietud” por la “crítica” situación del sector del carbón. Aunque conscientes de que la situación no se iba a solucionar “de un día para otro”, expresaron desde el inicio su intención de mantener el encierro hasta obtener una solución al actual conflicto y salir únicamente de su encierro “con los pies por delante”.
Primitivo, Alfredo, José Araújo, Víctor Manuel, José Pérez, José Antonio, Eduardo y Segundo comenzaron el encierro, no sólo en representación de loa 163 trabajadores de esta explotación, sino también del resto del sector, en un espacio de alrededor de 40 metros cuadrados a 300 metros de profundidad y tres kilómetros de la bocamina.
El 8 de junio, después de 18 días de protesta, Eduardo González, que ya había participado previamente en otro encierro, en este caso en la localidad de Torre del Bierzo, se vio obligado a dejar a un lado su protesta por recomendación de los profesionales médicos, al padecer una bronquitis que podría haber desembocado en una pulmonía o neumonía, de no haber sido atendida.

Los familiares se avalanzan sobre los mineros en el momento de su salida. (Foto: César Sánchez)

Un minero abraza a su mujer tras abandonar el encierro. (Foto: César Sánchez)

Emoción, lágrimas y aplausos en el momento de abandonar el encierro. (Foto: César Sánchez)

Motor
Moda
Papel Salmón
Salud
Universidad
Esquelas





