|
|
Es innegable que ambos existen. Desde el momento en que un antepasado decidió llevar el rumbo del clan por ser el más fuerte y el más inteligente hemos tenido en nuestra sociedad a líderes y por consiguiente a seguidores.
No es que se nazca líder o seguidor sino que es el entorno quien permite que una persona sea de una manera u otra. La familia, los amigos, el país en el que vives, todo influye para que tú seas líder o seguidor. Lo puedes ser en mayor o en menor grado, pero lo serás.
Es indiscutible que nuestra sociedad necesita a unos líderes. Hace tiempo que deje de creer en la anarquía. Es cierto que podría ser posible, pero solo en un lugar en el que los seres humanos no tomaran decisiones, y ese lugar no existe.
Cuando un pequeño grupo de humanos toma una decisión no es que haya sido tomada por todos. Puede ser aprobada por todos, que es diferente. Sin embargo es el líder quien la propone, quien guía a los demás en el camino de lo desconocido, quien se arriesga al cambio, quien, en definitiva, acepta una gran responsabilidad.
Pero en la actualidad no hay líderes y si los hay son un grupo muy reducido que apenas tienen incidencia alguna en los temas más transcendentales del mundo frenético en el que vivimos. Los seguidores, que hasta ahora habían sido considerados como personas obedientes, calladas y sumisas, han despertado. Se han dado cuenta de que los que deberían ser líderes no están ejerciendo como tal. De algún modo la conexión entre ambos se ha roto.
Es necesaria la creación de nuevos líderes. Líderes con una concienciación global acentuada, conectados a los seguidores y percatados de que ellos no son nada si sus seguidores. Lo peor de todo esto es que no creo que estemos permitiendo el nacimiento de nuevos líderes sanos, libres de todo prejuicio y ante todo más humanos que capitalistas. El sistema educativo así no lo muestra. La economía es lo más importante ahora mismo para todos los líderes del mundo y esto impide que sean capaces de percibir problemas que llevan en nuestra sociedad siglos o incluso algunos que han surgido recientemente.
Internet, y más concretamente las redes sociales, han cambiado el curso de la sociedad humana. Es cierto que los papeles de líder y seguidor se seguirán manteniendo, pero deberán cambiar totalmente sus funciones si es que queremos seguir avanzando.
El líder debe comenzar a escuchar más aún a sus seguidores, escuchar lo que le dicen y actuar en consecuencia. Explicar el porqué de su decisión y ser responsable de la misma en todo momento. Por otra parte el seguidor debe ponerse más en contacto con el líder, mostrarle sus inquietudes, explicarle que es lo que se desea mediante el diálogo y pedir explicaciones de las decisiones tomadas. Si comenzamos de esta manera entonces podríamos hablar de unos papeles de líder y seguidor más acordes al siglo XXI.
