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Se trata de las reservas de Valle de Laciana, Babia y Los Ancares Leoneses, así como de la salmantina Sierras de Béjar y Francia. Con esta red se pretende, además, buscar un “compromiso” para proteger estos espacios para “dejarlos al futuro” porque, hasta el momento se ha obviado el “enormes y valiosísimo patrimonio” de la zona natural y sus características “etnográficas, culturales y de conocimiento” que se ha generado en estos enclaves “durante siglos”, tal y como ha relatado, en representación de la reserva salmantina, el que ahora será tesorero de la red, Ángel de Prado.
De Prado considera que en los últimos años se ha “despreciado” el valor de las reservas de la biosfera, cuya situación ha contrapuesto al impulso para el desarrollo de las Ciudades Patrimonio. “Las reservas de la biosfera son territorios de futuro, diga lo que diga la economía”. Así, ha destacado la “lucha” contra el cambio climático, las capturas de CO2, la regulación de las reservas hidráulicas, el “alimento de futuro” y el “conocimiento del hombre” que proporcionan estas zonas.

Una imagen de la firma de constitución de la red. (Foto: Peio García)
Asunto de "primera magnitud"
Por ello, considera que la actual crisis, que ha catalogado de “valores” y “energética” tiene como contrapunto la cultura que emana de estas reservas de la biosfera que “no se han potenciado” y que proporciona ejemplos de “cómo se vivió sin petróleo, electricidad o carbón”, por lo que ha reclamado a la Junta de Castilla y León que “valore mejor” a estos espacios naturales. “A la Junta le era ajeno. Ahora igual no le es tanto y se preocupan por este asunto de primera magnitud”, ha señalado.
También ha valorado “buscar recursos privados” y la “responsabilidad social” de las empresas que explotan los recursos energéticos en las zonas de reserva de la biosfera y que “reinviertan sus beneficios en el propio territorio”, una inversión que han propuesta que pueda ser “desgravable” como concepto de inversión en el patrimonio natural”.
Por su parte, en representación de la reserva de la biosfera de Babia, Lina Freire, que ostenta el cargo de presidenta de la Red de Reservas de la Biosfera de Castilla y León que se acaba de constituir, ha señalado que la unión de estos espacios es “la única manera de salir adelante”, a través del apoyo de “unos a otros”, algo que era una “necesidad muy sentida”.
