Jiménez de Jamuz, localidad leonesa vecina de La Bañeza, conocida por su alfarería y sus raíces mozárabes, se ha vestido este domingo de gala para acoger a las miles de personas que acudieron a la fiesta del Día de la Provincia, que este año ha cumplido su cuarta edición. A lo largo de la jornada se representan los valores, las costumbres, tradiciones populares y la cultura de las tierras de León.
Al acto acudieron, entre otros, la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, el alcalde del municipio de Santa Elena de Jamuz, Jorge Fernández, el diputado de Turismo, Avelino Vázquez, el delegado territorial de la Junta, Eduardo Fernández y el diputado provincial de Cultura, Marcos Martínez.
Durante cuatro años consecutivos, la institución provincial ha elegido meticulosamente los centros para celebrar este día, repartiéndolos por toda la provincia desde Toreno en el Bierzo, al alfoz de la ciudad con Vegas del Condado, pasando por la localidad de Prioro, situada en la montaña leonesa.
La localidad leonesa comenzó la jornada de actividades programadas a las 10.30 horas, con la concentración de canes de raza autóctona, el mastín y la carea, y la posterior entrega de los premios de la última edición del Campeonato Provincial de Mastines. A continuación, 60 pendones de toda la provincia, acompañados de 700 pendoneros, desfilaron desde la localidad de Santa Elena hasta Jiménez de Jamuz donde se les recibió con música tradicional y bailes populares.
A las 11.00 horas, los puestos de artesanía y productos de calidad abrieron al público para ofrecer una representación de la oferta de las empresas agroalimentarias de la provincia, además de una muestra de alfarería con un excelente escultor de barro, alumno del famoso maestro alfarero de la zona, Martín Cordero.
A pesar del calor, las autoridades asistieron acompañadas de los lugareños a una misa al aire libre a las 12.00 horas. Posteriormente, un corro de lucha leonesa fue la protagonista de la fiesta. Cadetes y benjamines se daban la mano y agarraban las cinchas de sus contrincantes al son de las dulzainas y los tambores.
Paella para 2.000
Para abrir boca a la paella popular para 2.000 personas, varios puestos ofrecieron degustaciones de los productos gastronómicos típicos de la provincia. Vinos de las tierras de León, dulces tradicionales, empanadas, carnes a la brasa y otros olores despertaron el apetito de los asistentes que, seguidamente, disfrutaron de un torneo de bolo leonés y otros deportes tradicionales de la provincia como el cuerno, la rana, la herradura, las mazas o el bolo maragato.
La tarde se completó con teatro de calle, bailes regionales, el agradable sonido folclórico del grupo La Braña, y la actuación nocturna de la banda de rock leonesa Los Positivos. Como declaró el alcalde la zona, Jorge Fernández, se trata de “un curso intensivo de todo lo autóctono de León”.