Miércoles 08 de febrero de 2012 | Actualizado a las 19:43 h.
Enamorados
«Galletas de San Valentín, un dulce perfecto para el 14 de febrero»
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Tras un recorrido por toda la ciudad, los estandartes leoneses, entre los que destacaban ocho blancos llegados desde Zamora, comenzaron a eso de las 19.00 horas hacer su entrada en la plaza de San Isidoro. Un enclave donde también hondearon los tres pendones más representativos de la ciudad: el de Baeza, el de la Diputación y el Pendón Real de León. Por fin, cerca de las 20.30 horas todos los pendones habían llegado al lugar clave donde, además de cientos de leoneses, les esperaban los más de 300 jóvenes de la Ruta Quetzal, a quienes se les obsequió con una réplica del gallo de San Isidoro.
Tras la supervisión del jurado de que los pendones cumplían la altura y los requisitos necesarios, los emblemas del Reino de León fueron situándose en el centro de la plaza. Finalmente, sería a las 21.00 horas cuando uno a uno los pendones casi infinitos se empezaron a izar para bailar al son de las mejores dulzainas leonesas. Seis minutos donde el pasado de León se reencontró con el presente, seis minutos donde las señas de identidad leonesas parecían estar un poco más cerca del cielo. Pese al peso de los estandartes, alguno de más de 30 kilos, los representantes de cada concejo bailaron al son de la música mientras izaban los estandartes. Seis minutos que hicieron las delicias de todos los allí presentes. Una sensación que, pese a las altas temperaturas de este martes, puso a más de uno los pelos de puntos. Seis minutos que han conseguido llevar a León por primera vez en la historia a tener un hueco en libro Guinness de los Records.
Tras la victoria aplausos y satisfacción y es que durante unos minutos la plaza de San Isidoro fue testigo de cientos de años de historia del Reino de León y del orgullo de ser leonés de todos los allí presentes.
"Las enseñas del pueblo leonés"
Los pendones del Reino son uno de sus principales patrimonios históricos y culturales. Son símbolos, señas de identidad de los concejos y que representan esa forma de vida de las comunidades de los pueblos. “En este momento y ante estos muros que fueron testigos de las primeras Cortes Europeas, hemos logrado ligar el pasado y le futuro de nuestra tierra. Tierra de Filandones, de dulzainas y de pendones. Tierras que aún esconde con mimo enseñas centenarias que nos identifican y nos enorgullecen”, señaló el alcalde de León, Francisco Fernández, quien terminó su discurso de bienvenida con un ¡Viva León!, coreado por todos los asistentes.
Tras el logro conseguido, todos los representantes de las decenas de localidades que esta tarde se dieron cita en la capital, disfrutaron de una cena como antaño: escabeche, pan y vino.
Al igual que aquel 18 de abril de 1188, estamos seguros de que este 27 de julio de 2010 también pasará a la historia del Reino de León, un reino que este martes ha cerrado un nuevo capítulo lleno de gloria.
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Imágenes de la tarde del martes cuando más de 143 pendones se dieron cita en San Isidoro.






