Jueves 09 de febrero de 2012 | Actualizado a las 17:18 h.
Enamorados
«Galletas de San Valentín, un dulce perfecto para el 14 de febrero»
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Aunque mas tarde aprendí en el colegio como funcionaba este sistema, la verdad es que la modernización de los regadíos, consecuencia directa de los planes hidráulicos materializados en forma de pantanos y su red de canales, hizo que las norias fueran pasando a la historia y quedaron como recuerdos de una época pasada.
Hace unos tres años, la palabra noria saltó a la actualidad cuando una cadena de televisión refundó un programa anterior con este nombre. Parecía que se trataba de dar un cambio a los contenidos del anterior dejando atrás las partes burdas del mismo y otorgando al nuevo unos conceptos mas informativos serios y culturales. La verdad es que el presentador del mismo no me daba mucha confianza pero creí en ello y tengo que reconocer que durante un tiempo traté de verlo siempre que estaba en casa y podía hacerlo. La deriva que ha ido tomando sobre todo desde hace un año para acá me ha hecho ver mí error y hace ya un tiempo que me lo he prohibido a mí mismo.
Aparte de ser un escaparate comercial de otros programas elevadamente culturales de la misma cadena (gran hermano, por ejemplo), que suelen ocupar la mitad de los espacios se ha inventado el presentador una pseudo mesa política, para analizar los temas que más convienen a su ideología. En ella hay una serie de colaboradores fijos (digamos de plantilla) y otros pocos que solo acuden esporádicamente o cuando alguno de los primeros fallan. Uno de ellos es un periotriste que lleva la pena hasta en su apellido, de pelo blanco y una raya que parece hecha con la tijera de esquilar. Este ejemplar fue en otro tiempo un cargo importante de los informativos, al servicio del partido socialista, en la época de Felipe González. Cuando Aznar llega al poder, este profesional pierde su puesto y entonces tiene que buscarse la vida en diferentes medios, sin mucho éxito. Cuando en 2004 el socialismo vuelve a ganar, aspira a recobrar y a cobrar de este triunfo, pero parece que ni el Presidente ni sus ayudantes están por la labor de recuperarlo. Él lo sigue intentando, izando bandera de todo lo que hace Zapatero, para ensalzar incluso los errores, aunque después de seis años no parece probable que se de tal conjunción.
Otra titular suele ser una periodista catalana, republicana ella, que trató, sin éxito, de hacer carrera en política, pues también va muchos días mas escasa de ideas que de tela en su vestido (no recuerdo ahora su nombre, me disculpo).
El tercero de los tres es un personaje de amplia cultura, pero que ha protagonizado el salto más amplio que se puede dar en política. De apellido Vestringe fue conocido siendo muy joven, como el número dos de Alianza Popular y delfín de Fraga. Mucha gente decía entonces que era mucho más fiero que el propio D. Manuel. No parece que su ideología fuera tan firme, pues la entrada de otro equipo en la cabeza de los populares le hizo evolucionar hacía las posiciones inversas. Se dijo que presuntamente solicitó su ingreso en el Psoe pero que su aparato no accedió a ello, conocidos los antecedentes del profesor. En su particular travesía también perdió a una bella e inteligente mujer que no parece le acompañara entonces. Ahora ha descubierto que todo lo que hacen los sociatas es muy bueno y todo lo que dicen los peperos es malo en sí mismo.
Hay otra joya que hace tiempo no aparece por el programa debido a una enfermedad de la que le deseo se recupere y le recomiendo se tome la vida mas relajadamente. La verdad es que estaba pluriempleada siempre en defensa de sus amigos socialistas, los mismos que la colocaron como responsable de servicios informativos en televisión española hace algunos años, una época que para mí ha sido la de menos calidad y mayor sesgo partidista de la cadena estatal. Un poco menos de laca y un poco mas de pluralidad y sosiego le vendría bien.
Del otro lado también es casi fija la presencia de la Sra. Durán, una buena periodista a la que el tono de su voz no acompaña demasiado y la parte de enfrente suele ahogar sus argumentaciones, por otra parte también demasiado radicales en muchas ocasiones. Suele aparecer también en esa parte de la mesa, un tierno muchacho, de apellido Sinde que solo sirve para que el del pelo blanco, la catalana y el evolucionado, se lo merienden en bocadillo con muy poco esfuerzo. Las cosas se equilibran bastante si el que viene es Miguel Ángel Rodríguez, excelente profesional pero también con la carencia de un tono de voz fácilmente apagable por veteranos que saben utilizar ese recurso. Reconozco que lamento haber dejado de ver el programa porque ello me privará de gozar con las argumentaciones, las ironías y los sarcasmos divertidos de nuestro paisano Alfonso Rojo. La verdad es que observar la tensión que le causan al periotriste las razones del berciano y como enrojece (aún mas) con las cosas que éste le dice sonriente, era el mejor momento de la noche. Aunque si las cosas se ponen feas, ahí está el “moderador” para posicionarse al lado de sus paisanos. La verdad es que quién lo eligió para conducir el programa, dada su clara ideología, lo hizo bien y acertó.
En el último programa de la Noria que aguanté, llevaron a una virtuosa joven de nombre Violeta, que tiene a su novio en la cárcel por haber agredido (enorme falsedad) a un pobre hombre que solo es profesor universitario, o sea nada, que trató de defenderla pensando que el recluso la estaba agrediendo. Pero nada es como parece. Ella estaba hablando cariñosamente con su novio en la recepción de un hotel y se cayó por un vértigo sobrevenido al estar calzada sobre unos altos tacones. El profesor, intervino para hacerse notar y el novio de la virtuosa trató de calmarlo sosegadamente con algunos empujones de nada, que le hicieron caer a suelo. El resultado ya se sabe, el artista en la cárcel, la novia y su papá haciendo caja en los programas bodrio y el Sr. Neira unos cuantos meses en coma y una recuperación dudosa con secuelas permanentes. Su nombramiento para una plataforma relacionada con la violencia de género, por parte de la Comunidad de Madrid, ha molestado mucho a una señora, rarita ella, que se llama Carmela Marcha-te. Tal vez la persona con menos sentido del ridículo, patética y plana que pulula por las televisiones patrias. Además de su mal gusto y falta de estética para vestir y peinar, ahora creo que amenaza con cantar. Vamos, como dice el pastor de mi pueblo, “cuando estoy el monte con el ganado y me pongo lujurioso, saco una página de la revista que llevo en el zurrón, miro a ésta y se me pasa”.
Ya termino. Han avanzado mucho las tecnologías y las tierras se riegan de otra manera, pero está claro que las norias que quedan, continúan siendo cosa de burros.

