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Así ocurrió el fin de semana pasado en que tras anunciarlo por activa y por pasiva todos los servicios de meteorología del país, una autopista de peaje, peaje caro además, se cierra al tráfico con los primeros copos. Cuando al filo de la última hora de la tarde se informaba por radio y televisión, que la comunicación desde y para Asturias había que realizarla por el puerto de Pajares, 1.500 m., y que la mentada autopista, con cota máxima de 1.200 m. estaba cerrada, muchos nos frotamos los ojos mirando al calendario. Diciembre si que era, pero día 28 no.
Lo peor, con ser malo, nos es que no se pudiera circular por ella y que se impidiera la entrada. El problema lo tenían ya los mas de 500 vehículos que se encontraban atrapados en la ratonera, tras superar un peaje y sin poder alcanzar el siguiente. Y así, con la noche encima, una media de 10 horas sin poder avanzar y sin información fiable de lo que pasaba mas adelante. Solo imaginarlo, pone los pelos de punta y da una idea aproximada de las calidades técnicas que atesoran los responsables del mantenimiento y vialidad invernal de una ruta de alta montaña, de obligado uso en este tiempo para la comunicación con Asturias.
Yo, que soy de ciencias, me gustaría plantear una problema a ver si alguno de los cráneos de Aucalsa me ayuda a resolverlo: Si los kilómetros mas críticos son unos 50 y disponen de 14 quitanieves, se me ocurre que colocando 7 en cada dirección, con un escalonamiento razonable cuando comience a nevar, no es aventurado pensar que cada 10 minutos estaría trabajando una máquina en todos los puntos. Y con ese intervalo de tiempo, y con los vehículos rodando detrás de cada una de ellas, no hay puerto que se cierre, nieve lo que nieve. Esta muy claro que han fallado los responsables de mantenimiento de la concesionaria de la autopista, que por ser domingo no sabemos donde estarían, tal vez reposando una buena comida navideña, con postre y licores. Fallaron en la planificación, fallaron en retrasar la petición de ayuda, fallaron en no dar la orden a las cabinas de que no se cobrase el peaje y de su actuación deberían derivarse consecuencias en forma de sanciones. No eximo de responsabilidad a la Delegación del Gobierno, que debería haberse cerciorado de que el operativo estaba previsto con antelación, ni tampoco a la Dirección de Protección Civil autonómica que, también para estas eventualidades fue creada.
No quiero ni pensar lo que hubiera ocurrido sin la intervención de la UME, que fue quién posibilitó el rescate de los afectados, superadas ya las 3 de la madrugada. Desde luego ha sido una suerte que esta Unidad de Emergencias tenga su base en el Ferral, apenas a 30 kilómetros del lugar de la incidencia, porque si en lugar de aquí hubiera estado ubicada en Albacete o Teruel, por ejemplo, algunos afectados hubieran tenido cerca pasar la Navidad en la carretera.
Se supone que la ministra/desastre, responsable máxima de Fomento, debería dar la cara en este tema y asegurar que una situación similar no puede volver a repetirse, asumiendo la parte que a su departamento corresponde, aunque su credibilidad es mas bien escasa y diga lo que diga, hay que agarrarlo con limitaciones. En estos días en que se hunden los túneles y no se entera, o si se entera lo oculta y lo califica como un tema sin importancia, no creo que le importara mucho que mil cazurros, mas o menos, estuvieran media tarde y media noche atrapados en una autopista de pago, por mor de una nevada que ya estaba anunciada desde hacía tres dias.
Pero no todo iba a ser negativo. El lunes 22 canta Sonsoles en León, la Lotería se acordará de esta provincia marginada en tantas cosas, van a ser unas Navidades alegres y tenemos un fuerte anticiclón que garantiza días de sol. Esperemos que una jodía niebla no nos lo estropee.
Feliz Navidad y un Año 2009, lleno de cosas buenas para los lectores de Leonoticias.com. Y para el resto, también.
