David Amaral ha conseguido su primer objetivo de la temporada, proclamarse campeón y comandar a la Ponferradina hasta el playoff de ascenso. El míster del conjunto berciano analizó el partido y afirmó que al Real Unión "le ha podido la ansiedad y han jugado un fútbol muy directo".
"Ellos se la han jugado, mientras que nosotros hemos completad un partido muy serio, sin alardes, pero trabajando mucho en ambos costados del campo. Hay muchos equipos implicados en la lucha por los playoffs, pero nosotros hemos venido a Irún dispuestos a ser honestos. Hemos venido a ganar o, en su defecto, a puntuar, porque es nuestra oblicación, y lo hemos logrado", manifestó. Mostró además su satisfacción porque el conjunto berciano lleva cinco jornadas sin encajar, por lo que hay mucha confianza en la plantilla.
De esta forma, salvo goleada en la última jornada, la Ponferradina se proclamó ayer campeona del grupo 2 de Segunda División B al empatar sin goles en su visita al feudo del Real Unión de Irún. El conjunto entrenado por David Amaral ofreció su imagen más seria en labores defensivas, sabiendo contrarrestar las constantes acometidas del cuadro local. Un Real Unión de Irún que quema sus últimas naves en pos del playoff de ascenso. Con el campeonato asegurado, el encuentro de la próxima semana ante el Barakaldo se convierte en un compromiso intrascendente.
La primera parte, tal y como se presagiaba, fue muy movida, sobre todo durante los primeros treinta minutos de juego. El conjunto unionista salió muy fuerte al terreno de juego. Jaleados por su afición, los de Alonso eran conscientes de la importancia de los tres puntos en juego y decidieron marcar el territorio desde los compases iniciales. Los blanquiazules, por el contrario, se limitaron a aguantar las acometidas de su adversario y, con las defensas adelantadas , intentó buscar siempre la salida al contragolpe. El dominio y las ocasiones fueron locales, aunque los bercianos también dispusieron de aproximaciones para adelantarse en el electrónico.
Sergio Francisco fue el primero en abrir las hostilidades con un disparo lejano desde la frontal que se marchó por encima del marco visitante. Seguro volvió a probar fortuna con un trallazo lejano sin consecuencias.
No fue hasta el minuto 34 cuando los de Amaral abandonaron su guarida y pusieron en apuros a los guipuzcoanos. Irurzun recibió un balón franco en el semicírculo del área, caracoleó y dribló a cuantos rivales le salieron al paso, pero su disparo manso murió en las manos de Otermin. A partir de entonces, ambos contendientes se dieron por satisfechos y firmaron una tregua hasta el descanso. El 0-0 inicial permanecía inamovible en lo más alto del Stadium Gal.
La segunda parte continuó con la misma tónica que en los primeros cuarenta y cinco minutos. La Ponferradina, bien pertrechada atrás, aguantaba las embestidas del Real Unión e intentaba elaborar contragolpes certeros. El peso del encuentro seguía siendo irundarra, creando las ocasiones más claras y monopolizando la posesión del cuero. Conforme se agotaban los minutos, el Real Unión de Irún se desperaba y desguarnecía su defensa, pero la Ponferradina, muy conservadora, no aprovechaba las facilidades que le ofrecía el adversario. Así el resultado no podía ser otro que el empate.
0 Real Unión: Otermin; Gabarain, Berruet, Larrainzar, Zarzuelo (Carracedo, 88´); Agirre, Seguro (Matheu (59´); Romo, Sergio Francisco, Quero (Karanka, 73´); Goikoetxea.
0 Ponferradina: Rubio; Teo (Ernesto, 61´), Marco Ortega, Nacho, Bornes; Vega, Dani; Marco (De Paula, 61´), Aitor, Santamaría (Molina, 74´); Irurzun.
BANQUILLO: Fran, Cabrero, De Paula, Ernesto, Molina.
Goles: 0-0.
Árbitro: Torralba Jiménez (Colegio catalán). Tarjetas amarillas a Berruet; Bornes, Rubén Vega, Dani, Aitor.
Incidencias: 2.000 espectadores en el Stadium Gal.