El Bierzo
EL BIERZO
La pizarra, una fuente de empleo en León que "resiste" a la crisis   
Los alcaldes del Bierzo y La Cabrera, donde las canteras emplean a más de 2.000 personas, señalan que el sector ha demostrado cierta "estabilidad" y tendrá "futuro"
R. Álvarez
04/11/2012 (13:07 horas)
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En las comarcas leonesas del Bierzo y La Cabrera, al igual que en Valdeorras -su vecina gallega-, el verde de las montañas se mezcla con el tono grisáceo de las capas de pizarra. Una piedra que con el paso del tiempo se ha convertido en el “principal motor económico” para la zona y en una fuente de empleo y futuro que “resiste”, aunque con ciertas dificultades, los efectos de la crisis económica. En la provincia de León, la pizarra da empleo a “más de 2.000 personas” y en municipios como Puente de Domingo Flórez, Encinedo o Benuza, la mayor parte de la población vive de forma directa o indirecta de la actividad que generan estas canteras.

Durante los últimos años el sector ha probado su fuerza y resistencia, tratando de mantenerse en pie con un escenario de fondo poco favorable. El parón que vive la construcción se ha reflejado en una bajada de las ventas y, los mercados exteriores, -donde se dirigía la mayor parte de la producción de pizarra-, también han reducido su demanda. Además, al problema que supone que la piedra se acumule en los almacenes sin que se le dé salida, se une el hecho de que los costes de elaboración y transporte se han encarecido en los últimos tiempos, entre otras cosas, por la subida del precio del combustible.

Ante esta situación, los empresarios han reaccionado y han aplicado diferentes medidas como las bajadas salariales, la reducción de las horas extras pagadas, la puesta en marcha de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) e incluso los despidos de una parte de la plantilla. El marco “no es el mejor”, pero los alcaldes de la zona tienen claro que la pizarra tiene en El Bierzo y La Cabrera un papel protagonista. Así, el alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco, destaca que el sector pizarrero es “fundamental e importantísimo” y fija la atención en la “evolución de Europa”, que considera clave para que las ventas mejoren y el sector recupere su estabilidad.

Por su parte, el alcalde de Encinedo, José Manuel Moro, subraya los “grandes esfuerzos” que están llevando a cabo los empresarios por “mantener los puestos de trabajo” y recuerda que cualquier sacrificio es poco para reforzar una actividad que es el “sustento principal para muchísimas familias”. Una opinión similar es la que mantiene el regidor de Benuza, Rafael Blanco, quien considera “necesario” buscar “una salida” a la situación que atraviesa el sector de la pizarra para que toda la gente que “vive de ella, pueda seguir haciéndolo”.

En Puente de Domingo Flórez, de los 1.650 habitantes que hay censados en el municipio “el 90 por ciento vive de las canteras de pizarra, de forma directa o indirecta”. Por ello, su alcalde, Julio Arias Escuredo, sabe que la industria pizarrera es “la más importante”, el “motor económico de la zona”, y reconoce que “si algún día fallara, lo pasaríamos muy mal porque nuestra dependencia es total”.

Sin embargo, Arias cree que “afortunadamente”, el de la pizarra “no es un sector muy tocado por la crisis” y, pese a que reconoce que la actividad “ya no es lo que era”, afirma que los empresarios, que “son en su mayoría de aquí”, muestran “cierta sensibilidad con sus vecinos”. Así, no duda a la hora de asegurar que las canteras de pizarra tienen “futuro” y piensa que ahora es básico encontrar “otras alternativas y usos” para la piedra. El objetivo es mantener “durante muchos años” un sector que recordó que “ya ha demostrado tener una estabilidad”.

La visión del trabajador

Los trabajadores ofrecen la otra cara del sector, la más directa y que deja ver una cierta preocupación por el futuro que les espera en las canteras. Roberto Rodríguez vive en Villamartín de Valdeorras (Ourense) y trabaja en ‘Pizarras La Baña’ (León) desde hace casi 15 años. Con sólo 16 empezó a trabajar en la pizarra, primero como ayudante y ahora como labrador. En su opinión, el sector “está pasando un momento bastante malo”, aunque reconoce que “en Castilla y León subsiste bastante bien”. En su empresa afirma que la crisis no ha supuesto grandes problemas, “se está pagando al día” y “no hay demasiado stock” almacenado. Sin embargo, es consciente de que la pizarra no está viviendo su mejor momento y señala que no cree que las cosas vayan a mejorar “en los próximos dos o tres años”, sobre todo, porque Francia y Alemania, -que son los principales compradores-, “están demandando menos y el sector de la construcción también está bastante parado”.

Una visión algo más pesimista es la que muestra Jose, vecino de O Barco de Valdeorras (Ourense) y que trabaja en ‘Pizarras del Carmen’ (La Baña, León). Lleva más de 30 años en el sector y apunta que en estos momentos la situación “está bastante fastidiada”. “Antes había trabajo para cualquiera y en cualquier sitio” y, ahora, indica que “cuesta incluso mantener el propio empleo”, “las ventas están cada vez peor y los empresarios se ven obligados a hacer cada vez más recortes”.

En Cupire Padesa (CUPA), la pizarrera de mayor magnitud en cuanto a número de empleados y volumen de negocio, la crisis también parece haberse sorteado bien. En su cantera de Las Arcas (San Pedro de Trones, León) trabaja Cristina, de 28 años y vecina de Ponferrada. Ella lleva ocho años en la empresa y sabe que “la cosa está mal”, aunque en CUPA “se nota un poco menos”. “La empresa sigue funcionando y pagando bien”, pero muchas otras destaca que no han tenido la misma suerte y han tenido que hacer frente a despidos y EREs.

Negociación del convenio

El sector de la pizarra de Castilla y León tiene una cita clave el próximo día 16, cuando comenzarán las negociaciones de su nuevo convenio colectivo, en el que los empresarios ya se han mostrado partidarios de solicitar un ajuste salarial -para mantener la competitividad y evitar recortes en las plantillas-, además, pedirán también que los trabajadores se adapten a diferentes puestos.

Las canteras de Castilla y León y Galicia exportaron 238.370 toneladas de pizarra durante los primeros seis meses del año. Una cifra que supone un descenso del diez por ciento respecto al mismo periodo de 2011, en el que el número de toneladas exportadas ascendió a 266.009.

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