|
|
Aún en el caso de que se aceptara que han de ser distintas personas, creo que todo lo referente a Administraciones Públicas y cargos de representación del Estado debería regirse por criterios de simplicidad y eficiencia, tanto en tiempos de crisis como en tiempos de bonanza ¿Qué problema habría en tener una monarquía 'de bajo coste'? Hemos de hacer una seria reflexión y planteárnoslo, porque sería muy bueno.
Además, no habría que perder de vista la necesidad de transparencia, la cual aún no ha llegado a la monarquía española. ¿Piensan que los ciudadanos españoles somos tontos? Es evidente que, aplicando la creatividad a los gastos de funcionamiento de la monarquía española, los números salen bonitos y razonables.
Sin embargo, como en el caso que nos ocupa, la creatividad a veces se aleja de la verdad. Incluir a cargo de la cuenta de ciertos ministerios los gastos originados por la persona del Rey, por sus familiares, en actos públicos o en actos privados, es una buena operación de maquillaje, pero nada más. Tal vez podría aplicarse a la España del siglo XXI la advertencia que el profeta Samuel lanzó al pueblo de Israel, alertándoles de que no les convenía que fueran gobernados por un rey.
