Opinión
OPINIÓN POR LUIS ARTIGUE
 La moción de la indignidad: blues para Ponferrada
“La fundación del Partido Socialista por parte de Pablo Iglesias significó dotar de dignidad y disciplina a la ideología en España”...
13/03/2013
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LA NOTICIA ILUMINADA DEL DIA
...escribió, con su habitual rigor verbal y conceptual, la pensadora ya clásica María Zambrano en su libro Hacia un saber sobre el alma. Y son precisamente esas dos categorías, DIGNIDAD y DISCIPLINA, las que le han faltado desde el primer momento al advenedizo del bien común Samuel Folgueral y al resto de correligionarios de la religión del yo de su lista de Ponferrada.

   La política de verdad se diferencia del pasteleo electoralista y moralmente cutre en que los principios son primero, y las estrategias después. Por eso en ningún momento ni por ninguna causa fue políticamente digno pactar con el lúbrico Ismael Álvarez. Y tampoco es digno decir que se le quería sacar de la vida pública, pues en “la sociedad enferma de Ponferrada” –por decirlo con palabras de Juanjo Millás- le habían votado, y es justo pues dejar que los electores sufran lo que quieren y paguen las consecuencias, pues sólo así pueden aprender a distinguir. 

   Lo que principalmente el señor Folgueral quería no era sacar de la vida pública a Ismael Álvarez sino sobre todo, y fuera como fuera, el poder. Y para conseguirlo pierde también la disciplina, que es algo que también ha brillado por su ausencia en el affair del PSOE de Ponferrada…

   Visto lo visto es cierto que, como escribió Juanjo Millás, la sociedad de Ponferrada está enferma y los síntomas políticos de tal enfermedad son tanto el anterior Ismael Álvarez como el actual Samuel Folgueral.

   Además pensemos en el muy relevante hecho de que el señor Folgueral y sus compañeros, lo sepan o no, le están mandando un mensaje a las nuevas generaciones con inclinaciones políticas: lo que importa en el ejercicio público, muy por encima de la dignidad y la disciplina, es conseguir el poder aunque sea contra viento y marea, y digan lo que digan tus elegidos jefes porque, contra la posibilidad de alcanzar el poder. no hay autoridad que valga.

   En efecto algo socialmente enfermo debe de haber en Ponferrada para votar a Ismael Álvarez después de una condena de acoso sexual.

    Y algo igualmente patológico se acierta a ver en quienes, diciéndose de izquierdas, dejan de lado la dignidad y la disciplina y van hacia el poder y su rentabilidad aparejada como el toro va al degüello.

   Pero, sin embargo, yo creo en Ponferrada ahora más que nunca. 

Todo es porque tiene que ser y la abochornada capital del Bierzo está contemplándose en televisión como en un espejo, y parece necesario que sienta tal vergüenza tras haber creado y jaleado monstruos políticos como Ismael Álvarez y Samuel Folgueral.

   Sí, la gente que en política confunde los principios con las estrategias es más peligrosa que un ciego con dos pistolas, y, sin embargo, soy de los que creo que las sociedades tienen los políticos que merecen.

   Pero, lo repito, yo, a pesar de este doloroso blues que estoy escribiendo,creo en la Ponferrada que viene.

   En efecto en este mundo nuestro de panoramas desalentadores de cuando en cuando sucede algo asombroso, extraordinario. Y, a pesar de lo que nos dicta la razón, recuperamos la esperanza…

   Sean felices: se lo recomiendo.

   Luis Artigue
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