Viernes 10 de febrero de 2012 | Actualizado a las 22:16 h.
Enamorados
«Galletas de San Valentín, un dulce perfecto para el 14 de febrero»
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De siempre, la Ley y el Tuning han sido enemigos íntimos, unas veces por la poca cabeza de algún tunero (quitar airbags, ruedas imposibles, asientos extraños, luces peligrosas….) y otras veces por la falta de competencia de los agentes del tráfico o los servicios de ITV (multas indiscriminadas, negación de ITV a coches legales, etc.)
La nueva norma, según el gobierno, tiene el objetivo de preservar la Seguridad Activa y Pasiva de los vehículos y usuarios de la via, además de respetar el medio ambiente. Todavía no tengo claro en que cambia la ley, pero no creo que el panorama mejore mucho…
No todo es Tuning
El Estado reconoce que las actividades relacionadas con las modificaciones en el automóvil tienen una enorme repercusión económica, técnica y laboral. Durante el año 2008 se realizaron más de 165.000 reformas de vehículos, englobando todo tipo de acciones que impliquen cambios en la ficha técnica del mismo.
Recordemos que “tunear” el coche, desde el punto de vista de la ley es desde cambiar los faros y llantas hasta ponerle una bola de remolque, suspensión sobre-elevada (4×4), un cabestrante, un parachoques, una toma de aire, una cisterna porta-líquidos, etc… es decir, cualquier cosa que implique modificar alguna de sus características de origen.
