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Un hecho que es valorado por la presidenta del Instituto de Estudios Bercianos (IEB), Mar Palacio, como positivo porque, aunque corren malos tiempos para la restauración del patrimonio, “siempre que hay una alerta roja hay una demanda social para que esto se reponga y se restaure”. “Esperemos que se puedan atender estas alertas”, insistió.
Según explica Hispania Nostra, la situación de este templo es de total abandono con la cabecera derrumbada en parte, las ménsulas –tableros horizontales adosados a la pared- y vigas de la techumbre casi vencidas por la humedad. Asimismo, indica que las losas del suelo están levantadas y removidas, los retablos están desvalijados y las imágenes, incluida la titular, robadas o desaparecidas. También delicado es el estado de la portada, “en grave peligro bajo un pórtico ruinoso, apuntalado de emergencia por algún alma caritativa”.
Origen prerrománico
Así, denuncia el riesgo de deterioro progresivo, hundimientos y expolio al que está sometido este templo que data de los siglos X y XII, perteneciente a la Diócesis de Astorga y de origen prerrománico. La iglesia mantiene zonas con importantes elementos románicos y otras con reformas posteriores, posiblemente auspiciadas por los monjes benedictinos del monasterio de San Pedro de Montes.
En la ficha de la iglesia de Manzanedo de Valdueza, esta asociación también explica que San Genadio, obispo de Astorga y reedificador del monasterio de San Pedro de Montes y fundador del de Santiago de Peñalba, menciona en su testamento del año 915 una villa en el valle del Oza, llamada Santa María del Valle de Scarios -en el habla de la zona sería Escayos, que significa planta espinosa o bien terreno yermo puesto en cultivo-, de la cual hace donación al primero de los monasterios citados.
Esta iglesia fue construida en mampostería de piedra pizarra y cuenta con una planta de una sola nave, dividida en dos tramos separados mediante un arco toral muy estrecho y notablemente distintos entre sí. Por un lado está el presbiterio, de planta casi cuadrada y techumbre más elevada, y por otro el área de los fieles, cuya cubierta de pizarra apoya sobre una estructura de madera que, a su vez, descansa sobre vigas longitudinales y ménsulas talladas con dibujos sogueados.
En cuanto a la espadaña, está construida sobre el muro en el que abre el arco toral y dispone de tres vanos para las campanas. La portada de acceso, situada bajo pórtico, es el elemento más notable del edificio, románica, con arco de medio punto con una arquivolta que en su parte exterior se decora con bolas, similar a la de la llamada ‘casa del Cid’, en Zamora, que data de mediados del siglo XII. Bajo los escombros del interior, la tela del antiguo pendón concejil yace irrecuperable, mostrando todavía el color púrpura que identificaba al antiguo Concejo General del Valdueza, Peñalba y otros lugares del valle del Oza.
