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OPINIÓN POR ADMINISTRADOR
Heraldos de un mal porvenir
Hablo hoy del mensajero de la preocupación, de la desconfianza y de la duda permanente sobre nuestro futuro...
08/09/2008
EL AMANECER ROJO
...El enviado, el elegido que disimula tiene nombre. Los desaires del “poderoso” Francisco Fernández irrumpen cada día taconeando donde no debe, sacude y azota a las instituciones gobernadas por su contrario político al que culpa de ese preocupante futuro. Fernández se deleita con sus “altos vuelos” de ciudad con proyectos empaquetados por su camarada ZP que sufre un estrangulamiento provocado por los graves problemas de un país convertido en un auténtico jeroglífico.

Los enigmas se han apoderado de los socialistas, incapaces de resolverlos para dar paso a su papel de víctimas y mártires. No se puede culpar siempre a los demás de su propia ineptitud y creerse “Sumos Hacedores” para presumir de ser grandes bregadores. Pero la realidad es otra bien distinta, con su política el PSOE se empeña en hacer de León una piltrafa y es que con haraganes náufragos incapaces de dialogar no se puede hermosear el futuro. Su palabrería nos lleva a continuos sobresaltos, un continuo palique convertido en un fardo de incompetencia que les lleva a encararse y rivalizar con todo lo que le rodea.

Hay que dejarse ya de falsear y utilizar el cansino discurso del agravio, de ofender  y de insultar a los demás. Cada región, cada provincia, cada ciudad tiene sus propias aspiraciones y tienen también derecho a anhelar y ambicionar un futuro mejor pero no por ello embisten contra sus convecinos.

Sr. Fernández, la crisis ha estallado como una gran “ventosidad económica” de la política del Jerarca empeñado en solazar la realidad hablando de cómo malograr la vida. Una vida que resulta cada vez más ardua y accidentada, una vida en la que los leoneses paladean la perturbación, la agitación, la crispación y el engaño de un alcalde que alumbra proyectos antes de ser paridos, un alcalde que se aventura a prometer designios casi divinos, fantasías como siguen siendo la autovía León-Valladolid, las rondas de la ciudad, la llegada del AVE, la supresión del paso a nivel de El Crucero, la integración del ferrocarril de vía estrecha, la nueva terminal del zarandeado aeropuerto, el Palacio de Congresos y la verdadera Ciudad del Mayor.

Frente a las promesas quebrantadas de ZP aparece el León real, un León que avanzaba pero que ahora se muestra ajado y huele a rancio. En quince meses de gobierno socialista arropado por una UPL enferma, se ha mutilado el bolsillo de los ciudadanos con la fuerte subida del IBI, se ha frenado el empleo con cerca de doscientos despidos, nuestro patrimonio se cae a pedazos, se recortan las políticas sociales, los espacios públicos- calles y zonas verdes – convertidos en una inmundicia; pero eso sí, han conseguido lucir un convoy y multitud de maquetas, y ahogar su desenfreno y represalia política cambiando el nombre del estadio de fútbol contrariando la voluntad de la mayoría de los leoneses.

Sin duda una penosa faena en la que vilipendian un día sí y otro también el trabajo de otros porque sólo se esfuerzan en buscar culpables entre los que cumplen su parte y muestran su apocada y medrosa cara con una boca enmudecida a la hora e exigir y conminar al Jefe Supremo el cumplimiento de sus ofrendas a León, cada vez más relegado y extraviado.

Un lóbrego panorama que el PSOE se ha ganado a pulso y que exige respuestas, trabajo, destreza y seriedad frente a la torpeza y la impericia de los que mantienen discursos deleznables, disparatados e irresponsables. A los socialistas la prisa le muerde los talones, una prisa por llegar no se sabe adónde porque han demostrado no ser capaces de ofrecer futuro. Necesitan apresurarse porque su dominio peligra, el final cuelga de sus cabezas porque el pueblo es listo y ya no desperdicia halagos y cucamonas con sus gobernantes que aún así siguen bailando con altanería y alzan la voz de intereses individuales. Mientras Francisco Fernández planea en la insensatez y la inquina, ZP se pasea por Rodiezmo con un discurso que dejó rígido y frío a su propio público. ZP estuvo en Rodiezmo pero se le olvidó hablar de León. Con la que está cayendo alguien en el PSOE tendrá que inmolarse.

Ana María Guada Sanz. Portavoz del PP en el Ayuntamiento de León
 

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