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Sr. Presidente, yo soy uno de los muchos leoneses que sin júbilo, pero sí con esperanza, recibimos la noticia de su llegada a la Moncloa. Lo que de Ud. se oía en León sobre su paso por la Universidad y sobre todo la forma de hacerse con el poder del partido en un pacto oscuro y nocturno, a espaldas de lo que entonces era el aparato oficial, no era para sentirse seguro, pero al menos uno esperaba que esta tierra fuera distinguida con inversiones (no subvenciones) que la hicieran progresar o, al menos, mantenerse. El ejemplo de Felipe González con Sevilla y Andalucía, estaba ahí, pero Ud. no llegó. Esta provincia que estuvo históricamente con una economía compensada y situada entre el puesto 22 y 26 del ranking nacional, lleva ya unos cuantos años moviéndose por el puesto 40. Y en nada ha notado que Ud. sea leonés. La agricultura es residual, la ganadería está abocada a la desaparición, la leche por los suelos, la minería solo vive de subvenciones, la construcción explotó y aquí solo pueden vivir funcionarios y jubilados, que de ambos, cada día hay más. Pregunte Ud. en la Universidad cuantos de los alumnos que terminan su ciclo formativo, diplomatura o licenciatura, encuentran trabajo en León y comprobará que ni un 10% de los mismos pueden quedarse. Eso sí, los formamos, los educamos, los mantenemos y cuando alcanzan el momento de producir, los enviamos a otro territorio para que aporten allí. Gran negocio.
Sr. Presidente, con la misma esperanza que lo recibí y con el mismo respeto, hoy le ruego que dimita y deje libre para que otro, con mas conocimientos se haga cargo de esta pesada nave. Ud. ya ha demostrado sobradamente que no puede con su timón. Hay una cosa de la que nadie le ha acusado jamás, ni creo que pueda hacerlo y es de ser corrupto. Es Ud. un tipo honesto y honrado, pero no puede con la conducción de un país con las dificultades que éste nuestro tiene ahora, algunas generadas por el entorno y otras muchas por haber utilizado, desde el Gobierno, la táctica del avestruz. Tampoco ha sabido rodearse de los mejores, que algunos dicen es por que Ud. prefiere medianías que no levanten la voz y acepten sin más los dictados del jefe. Estoy convencido que en su partido hay grandes profesores de economía, economistas de a pié y otra mucha gente que puede ayudar a quién le sustituya y empezar a levantar de nuevo este país, hasta que unas elecciones generales ratifiquen al socialismo o prefieran la otra opción.
No quiero repetirme demasiado, Sr. Zapatero, pero, de verdad, deje paso a alguien que pueda hacernos el favor de separarnos de Grecia, si aún llegamos a tiempo. Hágase ese favor a sí mismo, a su familia, a la mía, a la nación casi entera que en un 81% está desaprobando su gestión. Seguro que ofertas no le faltarán y que no va a tener ningún problema para subsistir holgadamente y yo le deseo lo mejor. También me permito recomendarle que se lleve con Ud. a toda esa serie miembros y miembras que están haciendo malos a unos cuantos ministros como Rubalcaba, Trinidad, Caamaño o Fray Gabilondo que, con otro timonel, serían mucho mejores.
No deseo volver a escuchar a la vice primera, decir que las agencias internacionales que hacen las valoraciones de deuda de los países no tienen razón, cuando nos toca de cerca y como se está demostrando muy claramente con el termómetro de la Bolsa. Sigue siendo táctica de esconderse. Tampoco a la vice segunda sonreír para decir que no llegaremos a los 5 millones de parados. Pues claro que no llegaremos, pero no hace tanto que la barrera para no saltar era la cifra de 4 millones y la tasa inalcanzable, del 20%. Igualmente al vice tercero, que nos anima mucho al hacer llegar el mensaje de que si no se recupera empleo en esta primera parte del 2010, será en la segunda y si no en 2011. No se si él habrá tenido alguna vez la idea de que para crecer en empleo, debe crecer la economía, por arriba del 2,5% Pues muy bien. Menos mas que ya no hay vices cuarto, quinto o sexto, porque de haberlos, la escalada podrá haber sido aun mas cómica, sino hubiese tragedias detrás. Una última reflexión Presidente. Cuando anuncie supresiones de altos cargos ha de ser algo real y no solo de nombre o línea de BOP, pues mientras sigan cobrando lo mismo y no tengan otra función para sustituir a algún jubilado, no será un ahorro neto.
A mí alcalde, quiero ofrecerle una observación final. Ud. se ha opuesto, como muchísimos leoneses a la línea Sama (o Lada)-Velilla. Ud. es alcalde de León, pero también es Secretario Provincial Socialista. En su visita del pasado 30 de abril a esta ciudad, el Sr. Zapatero dijo claramente que esa línea se haría. Solo Ud. parece no haberlo oído o entendido. Pues bien, le considero a Ud. una persona valiente, pero la firmeza que ha demostrado al lado de los opositores a que se haga por nuestra provincia, para favorecer a otras, hágala valer en todas las situaciones y no se arrugue ante el Jefe. Puede que pierda algún puesto, pero ganará en entereza, personalidad y señorío. Además Ud. es de los pocos que no necesita la política para vivir de ella. Piénselo.
