Una de las subvenciones que concede este año el Ministerio de Cultura está destinada a compositores españoles mayores de 60 años. La cuantía es de 40.000 euros y entre las candidaturas presentadas por alguna institución amiga figuraba la de Cristóbal Halffter.
Fue una de las que más votos obtuvo, pero a la hora de formalizar la subvención apareció un pequeño detalle que el Ministerio había pasado por alto: el compositor no tiene residencia fiscal en España, sino en Montecarlo, por lo que está incapacitado para recibir dicha subvención.
Y yo me pregunto, si tanto recibe este músico de las instituciones españolas y en particular de las leonesas, ¿cómo es posible que no deje un solo euro en nuestro país? ¿Habrá tomado el mismo ejemplo su hijo Pedro Halffter, director titular de varias orquestas sinfónicas españolas y del Teatro Maestranza de Sevilla? Y algunos llevan 25 años venerándole. Sin comentarios...