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Ha pasado un año y medio desde que presentara el estudio de necesidades de médicos especialistas en Castilla y León, a groso modo ¿cuál es su primera impresión de los resultados?
Muy buena, he de confesar que pensaba que en un período tan corto los resultados no iban a ser tan buenos, porque había medidas que no dependían directamente de la Consejería, sino de las universidades, del Ministerio, de los hospitales... Los resultados han superado las expectativas. Tras ser nombrado consejero, detecté que uno de los principales problemas era el déficit de profesionales. Se estudió y cuantificó el problema, a consecuencia de lo cual vio la luz este estudio. Analizamos la entrada en el sistema, a través de las facultades; la formación de médicos especialistas, el sistema MIR, y la salida del sistema, las jubilaciones y la posible salida de los profesionales formado. Se detectaron las causas y se arbitraron soluciones estructuradas en los tres niveles que he citado. En estos momentos, a un año y medio de aplicación, hemos cumplido el cien por cien de los objetivos en el primer y segundo nivel, y en el tercero, en el de fidelización de profesionales, estamos en un 80 por ciento, porque algunos aspectos, como los decretos, se encuentran en trámite administrativo.
El informe llamaba la atención sobre la necesidad de redistribuir y reordenar la oferta MIR, ¿qué se ha hecho en este sentido?
En el apartado de formación MIR trabajamos sobre tres cuestiones: aumento de unidades de formación, sobre todo aquellas deficitarias; incrementar los médicos en formación, sobre todo en especializada, y garantizar una formación de calidad. Estos fueron los retos que nos marcamos y que se están cumpliendo. Hemos acreditado una Unidad Docente de Medicina del Trabajo; estamos trabajando en la acreditación de una Unidad Docente de Medicina Pediátrica y otra de Inmunología. Además, hemos incrementado en un 21 por ciento las plazas para residentes, al pasar de las 417 plazas del período 2008-2009 a las 469 para el curso 2009-2010, todas en diversas especialidades y hospitales. Siempre que hemos pedido a Madrid un incremento de plazas, después de analizar muy bien nuestras necesidades, el propio Ministerio audita y dice si tenemos o no capacidad para ofrecer más formación o no. Este proceso pone a prueba la capacidad formativa del sistema, que se ha traducido en 52 plazas más.
¿Y en cuanto a la reordenación de esta formación?
En septiembre verá la luz, con el respaldo de todos los sindicatos, el decreto que regulará la ordenación del sistema de formación sanitaria especializada, MIR, en Castilla y León, que nos convertirá en la primer comunidad autónoma en aprobar esta norma, y la única en cumplir el mandato del Ministerio, que sacó un decreto básico para todas las autonomías. Era necesario, porque la formación MIR, que es muy buena, a veces se deja, como todo en la vida que envejece y se deteriora. Era el momento para hacer una análisis de esta formación –ha sido muy exhaustivo- y con arreglo a él, el momento de establecer los tutores, sistemas de evolución, funciones, que se reconozca a aquellos que se implican de forma activa en la formación MIR y que les repercuta en carrera profesional cuando, a veces, es una tarea que se suma a su tarea habitual.
¿Se ha dado prioridad a especialidades deficitarias como anestesiología, pediatría, traumatología, por no citar el problema de la oncología?, ¿qué se ha hecho en este sentido?
Sí se ha dado prioridad a aquellas áreas más deficitarias como estas que dice, entre otras. Oncología no es una especialidad deficitaria, ni lo va a ser en el futuro, porque las especialidades jóvenes no tienen jubilaciones; el horizonte de jubilación es a 30 ó 40 años. En estas especialidades existe un efecto acumulativo, todos los que se van formando incrementan el número porque no hay pérdidas. Sin embargo, por ejemplo, en pediatría, a los que se van formando cada año hay que restar los que se jubilan. Esto ocurre en pediatría, en cardiología, cirugía, traumatología…, porque son especialidades con mucho recorrido donde hay que sumar y restar. Oncología, afortunadamente, no es deficitaria. Es cierto que hemos tenido un problema puntual en Ávila, pero por otros motivos. Tenemos muchos oncólogos en unos hospitales y hay déficit en otros. Por eso, las plazas que se sacaron se hicieron en hospitales deficitarios. La próxima Oferta Pública de Empleo (OPE), como ya hemos cubierto los pequeños hospitales, se dirigirá a los grandes.
Su Consejería estima conveniente que se sumen al sistema cerca de 4.000 médicos en los próximos diez años, para ello el objetivo era aumentar en 200 las plazas anuales en las dos facultades de Medicina hasta llegar a las 519, ¿se cumplirá?
Sí, de hecho ya se han dado los primeros pasos, cumpliendo con las peticiones de los rectores de Valladolid y Salamanca, que pidieron que el incremento de las plazas fuera paulatino y, además, estuviera ligado a un incremento de los recursos para no disminuir la calidad formativa. Si en el curso escolar 2008-2009 se ofertaron 350 plazas (185 en Salamanca y 165 en Valladolid), en el próximo, el de 2009-2010, serán 400 (210 y 190, en cada caso), un 25 por ciento más. El objetivo es llegar a esas 520 plazas en el año 2013 y se va a cumplir.
Cómo van a evitar los problemas de ‘fuga’ de profesionales a otras comunidades autónomas o países.
La tendencia natural, si no hiciéramos nada, es que muchos MIR se vayan, porque en Castilla y León tenemos una enorme capacidad de formación de especialistas, como lo demuestra que el Ministerio nos los reconozca. Muchos profesionales de comunidades limítrofes se forman aquí –el 40 por ciento del total, aproximadamente-; de ellos algunos, por tendencia natural, quieren volver a su lugar de origen, y otros, si les ofrecemos algo interesante, se quedarían. Luego, también tenemos que evitar que los que son de aquí se marchen. En esto es en lo que estamos trabajando. Se hizo un plan de fidelización de médicos residentes, que incluye un contrato por dos años. En las dos convocatorias que llevamos, hemos alcanzado una media del 70 por ciento de contratación. Es decir, dos de cada tres residentes se han quedado en Castilla y León. Estamos muy contentos con este plan, aunque en su día suscitó sus dudas. Se ha contratado a 308 MIR en dos años, 125 en 2008 y 183 en 2009.
¿Es aquí donde se enmarca el programa de excelencia de residentes para que compatibilicen actividad asistencial con docencia, formación e investigación?
Sí, a los R4 y R5 –los MIR de los últimos años-, para aumentar el grado de satisfacción, se les permite compatibilizar la actividad asistencia con la docencia, formación e investigación, de modo que pueden realizar cursos de doctorado; construir un curriculum investigador; optar a bolsas de ayudas para proyectos de investigación; tienen posibilidad de realizar tesis doctorales; se favorecen estancias formativas fuera, etc. Estas actividades se incluyen dentro de ese contrato, que les obliga a trabajar y a cobrar como un médico adjunto y les permite beneficiarse de estas posibilidades. Por eso, se utilizan los servicios que tienen capacidad para estas prestaciones o, en algunos hospitales, plazas que sean deficitarias.
¿Qué medidas se han tomado con respecto a los efectivos actuales, el tercer pilar del plan?
Nuestro objetivo final de legislatura es rebajar la tasa de interinidad entre el cuatro y el cinco por ciento, principalmente entre el colectivo médico. Cuando se inició el programa la tasa era del 17 por ciento y, tras las dos ofertas públicas de empleo, nos encontramos por debajo del siete en el caso de los médicos; en el siete si sumamos médicos y enfermeras. Nos quedan todavía otras dos OPE´s, 2010 y 2011, por lo que llegar al entre el cuatro y el cinco por ciento será fácil.
¿No va a afectar la crisis a estas ofertas, tienen ya una previsión de las plazas que se van a convocar?
En principio la crisis no tiene por qué afectar, porque lo que vamos a hacer es consolidar puestos de trabajo y esto no supone gastos. Por lo que respecta a la próxima OPE, aún es pronto para dar cifras. Se hará una propuesta en el último trimestre del año y, después, deberá ser la Consejería de Administración Autonómica la que dé el visto bueno. Además de estas OPE´s, dentro de este apartado, también hemos sacado un importante concurso de traslados, que en 2008 afectó a 316 médicos, en el que la novedad residió en que no se exigieron los dos años de trabajo en el sistema para poder concurrir. La modificación nos ha permitido captar a profesionales de fuera, hemos absorbido 73. A estas dos grandes líneas tenemos que sumar mejoras retributivas como el desarrollo de la Carrera Profesional –este año saldrá el tercer grado extraordinario y el primero ordinario-, y la actualización del pago por guardias, que coloca a Castilla y León en el cuarto puesto de las autonomías que más pagan por hora, con 24,75 euros, un esfuerzo muy importante por parte de la Junta.
Pese a estas medidas, se siguen escuchando quejas que hablan de contratos precarios, poca estabilidad, interinidad, muchas guardias…, ¿cuál es la opinión del consejero?
Yo llevo desde el año 1971 en la profesión médica, he hecho muchas guardias, y puedo decir que nunca la profesión médica ha estado, desde el punto de vista retributivo y de condiciones laborales, como ahora. A parte de los días de vacaciones, hoy un médico cuenta con un importante número de días moscosos; estamos hablando de una hora de guardia en días ordinarios, pero los festivos la cantidad es mucho mayor. En días extraordinarios, como Navidad, estamos hablando de 36 euros por hora. Estoy muy contento de que sea así, pero, siendo justo, en el momento actual no hay razones para quejarse.
Por otro lado, están las quejas de que se contratan a médicos extranjeros cuando aquí hay gente en paro, ¿cómo se explica esta situación?
Hoy médicos en paro hay muy poquitos y ocurre en especialidades muy concretas. En el futuro sí los habrá.
¿Por qué?
Porque se han puesto en marcha en toda España medidas para incrementar las plazas en las facultades de Medicina, algo que hay que regular y recortar cuando sea preciso. Nosotros aquí somos muy serios. Mañana puedo decir que en lugar de incrementar el número de ingresos en las facultades de Salamanca y Valladolid se rebajen a diez o a 30, en función de las necesidades, pero no puedo cerrar una facultad que he creado, entre otras cosas porque es un despilfarro. Por eso siempre defiendo la postura de ajustar el número de admitidos y luego, si no es suficiente, crear facultades. Esta teoría es la que estamos aplicando en Castilla y León. Crear facultades por crearlas, por apetencias territoriales, profesionales o de colectivos es una frivolidad y esto está ocurriendo en algunas facultades del país. Esto va a generar la formación de un grupo de médicos con carácter irreversible. Esto, más los médicos extranjeros que lleguen, puede generar una plétora a cinco o seis años.
Pero insisto, en Castilla y León se ha contratado recientemente a médicos extranjeros, ¿no?
Sí, pero para cubrir plazas muy concretas. Por darle una cifra, unos 40, quizá ahora haya menos, y todos homologados. Nosotros tenemos un gran sistema de formación que es el responsable de la buena sanidad que tenemos. Sin despreciar nada, hay médicos que pueden estar muy bien formados y otros no. Debemos primero cuidar este sistema y luego traer nuevos médicos. Hay un decreto, del que se informó en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, que va en esta línea. Una vez que se homologa el título, lo que se facilita es que se forme en el sistema. Mi filosofía es, primero lo nuestro y luego, sin despreciar nada, el resto.
¿Cuándo verá la luz la unidad de búsqueda y oferta de empleo sanitario?
En apenas tres meses de funcionamiento, ya ha contratado a 27 médicos de todas las especialidades y en hospitales de las nueve provincias, y el ritmo es creciente. Hasta su creación, la búsqueda de médicos recaía en los gerentes, que tienen muchas tareas que desarrollar y que era una carga más. Si cualquier empresa, pública o privada, tiene un departamento de captación de recursos humanos, un sistema como el nuestro también lo exigía. Era necesario un pequeño equipo con dedicación exclusiva, que estuviera pendiente de los MIR que acaban, profesionales de otras comunidades que quieren venir, y que cuente con herramientas para valorar la capacidad para el puesto que se exige, con el último objetivo de cubrir de manera inmediata cualquier plaza con las máximas garantías. Qué hemos logrado, ser más efectivos.

