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Quienes declaren rentas inferiores a 17.707 euros, podrán mantener íntegra la deducción del 15% de los 9.000 euros, tal cual está actualmente. Para aquellos que declaren rentas entre 17.707 euros y 24.107 euros, se irán aplicando unos coeficientes reductores, que van disminuyendo la deducción a medida que aumentan las rentas, hasta quedar eliminadas totalmente a partir de los 24.107 euros.
Por supuesto no se ven afectados todos aquellos que ya se están aplicando la deducción por la vivienda, independientemente de la renta que declaren, dado que la norma no tiene efecto retroactivo.
La primera consecuencia inmediata que está teniendo esta medida, es que están aumentando las compras de pisos. Lo que deben tener en cuenta quienes están pensando en comprar antes de final de año, es que no es precisa la escritura pública, sino que el simple hecho de hacer pagos a cuenta a un promotor, ya da derecho a la deducción. El sector inmobiliario teme que aunque ahora esto les beneficia, lo cierto es que a partir de enero les perjudicará, dado que una de las principales motivaciones de compra de vivienda, era la desgravación fiscal. De ahí la preocupación de sector, que se suma a la falta de financiación con la que se están encontrando tanto quienes construyen como quienes compran.
Respecto a quienes están pensando en comprar, lo cierto es que una simple deducción fiscal no es la razón fundamental para adquirir la vivienda, si no viene acompañada de la suficiente capacidad financiera como para afrontar el pago de la misma, bien sea al contado, o la hipoteca que puedan concederle. La incertidumbre laboral, la posible movilidad geográfica y la importancia de tener liquidez para afrontar posibles imprevistos, son factores determinantes en estos momentos, para tomar la decisión de compra de vivienda. No hay que olvidar que está crisis será larga y complicada, donde pocos pueden afirmar con rotundidad, que saben con exactitud el impacto económico que tendrá en sus finanzas personales.
Los importantes riesgos que tienen asumidos las entidades financieras con el sector inmobiliario español, es un auténtico freno para conceder nuevos créditos. El control de los riesgos será más estricto que nunca, de ahí que las perspectivas tanto para el sector financiero, como para el sector inmobiliario español en 2011 no son especialmente buenas. Más temas de actualidad en www.elinversorinquieto.es
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