Un niño de dos años murió esta madrugada tras atragantarse con unas palomitas de maíz durante la celebración de una reunión familiar en el pueblo de La Bureba, en Burgos, según informaron hoy fuentes de la Subdelegación del Gobierno.
Al parecer, menor se metió las palomitas a la boca, salió corriendo y se marchó a jugar. A pesar de que en ese momento había un médico entre los familiares, no se pudo hacer nada para que las expulsara. El Juzgado de Briviesca ordenó el levantamiento del cadáver.