Opinión
OPINIÓN POR LUIS ARTIGUE
El Violento Frankie
A veces no sabes que has cruzado una línea hasta que estás al otro lado y ya es demasiado tarde…
21/05/2013
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LA NOTICIA ILUMINADA DEL DIA
  Sí, me refiero a que, fiel a mi certidumbre de que mi felicidad la decido yo y de que quiero que el Apocalipsis me pille bailando, he asistido esta semana así, desnudo pero armado, a la presentación en León del videoclip y el disco de la banda leonesa de música grang! EL VIOLENTO FRANKIE.
   He escuchado esa música gritona, impactante como un poema maldito, y ya soy otro.
   Se trata de un sonido urbano arrabalero, elaborado, directo, contestatario, contundente, rebelde, lacerante y apocalíptico asimismo tan audaz que es capaz de convertir la enlentecida ciudad de León en el Seatle de Nirvana o en una protesta nocturna del Bronx... Se trata de sonoridad sin restricciones, sí, de una acumulación intencionada de laberintos armónicos capaces de introducirte en un peligroso, generacional e irradiante laberinto emocional… Se trata del Aullido de Allen Gilsberg en versión melenuda y guitarrera. El grito de una generación deshauciada. Sentimientos complejos que albergan y despiertan los jóvenes de la generación perdida…. Algo que no puedes entender ni olvidar.
   La música grang!, aunque superficialmente tiene una apariencia punky que te hace pensar en el poema delirante de Leopoldo María Panero titulado PETER PUNK, luego ves que es una mezcla de rock duro, de grunch, heavy, rap anarquista, automatismo surrealista, free jazz, poesía beat y hasta música pop, envuelto todo con un espíritu tribal y contestatario propio de esta generación acorralada por la crisis que, para sobrevivir, está obligada a autoimponerse normas estrictas contra la frivolidad (no en vano el disco se titula PROVOCACIÓN).
   Han grabado el disco en Londres como buenos rebeldes con pretensiones, nos han revolucionado el ánimo, han filmado un videoclip con poderío visual y metafórico amén de una gran sobriedad en las imágenes y nos han sorprendido con un acabado estremecedor e inflamaconciencias de acústica contundente pero no aparatosa.
   Es música que denuncia estos tiempos patológicos; es el correlato sonoro de esta época límite en el que sólo el amor y no dolor parece provisional…
   Escuchen este disco si tienen cojones.
   Luis Artigue
   www.luisartigue.es

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