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![]() Los ocho mineros encerrados en la mina Santa Cruz de Santa Cruz del Sil. (Foto: C. Sánchez) |
Estos ocho trabajadores iniciaron el encierro, no sólo en representación de los 163 trabajadores de esta explotación, sino también del resto del sector, que mañana acometerá su primera jornada de huelga, de las cuatro anunciadas para protestar por este mismo motivo. Primitivo, Alfredo, José Araújo, Víctor Manuel, José Pérez, José Antonio, Eduardo y Segundo se encuentran a 3.000 metros de profundidad, en un espacio de alrededor de 40 metros cuadrados, a los que es posible llegar después de un trayecto de 25 minutos en vagoneta y alrededor de tres minutos más caminando a pie.
Los ocho encerrados pasan el día paseando, entre risas y jugando a las cartas o haciendo pasatiempos, actividades que se alternan con momentos “de bajón” y en los que se reflexiona, especialmente en la familia y en la situación que atraviesan, porque “aunque estén calientes en casa, están con el pensamiento aquí, y no estamos tranquilos nadie”, explican tras una primera noche en la que “apenas hemos dormido”. En especial a las familias les transmiten “un mensaje de fuerza” y les piden “que aguanten, como nosotros”, al tiempo que advierten que tardarán en verles “el tiempo que sea, y si nos ven todavía vivos”.
No faltan tampoco las bromas y el buen humor en una mesa cargada de chicles, especialmente para los dos mineros que fuman habitualmente y que estos días están teniendo que sustituir este hábito, y que sirven como pago por las partidas perdidas a las cartas. Tampoco faltan los refrescos, en una mesa muy amplia a la que llegan con asiduidad comidas desde el exterior, como el guiso que alrededor de las dos de la tarde recibían hoy elaborado por un bar del pueblo, acompañado por una empanada cocinada por la mujer de uno de los mineros o las rosquillas que Ana, la encargada de la limpieza en las instalaciones de esta explotación, les ha hecho para todos ellos.
Insisten en que no saldrán de su encierro “hasta que no se arregle todo”, algo que tendrá lugar cuando el Gobierno ofrezca garantías del futuro del sector del carbón. “Que nos digan que esto tira para adelante y fuera, que nos den esperanza”, piden. Conscientes de las dificultades económicas actuales, no rechazan posibles recortes, aunque piden al ministro de Industria que se dé cuenta “de que somos muchos” y que la minería “arrastra a mucha gente”.
El respaldo económico a Bankia ha hecho mucho daño a un sector que recuerda que si los afectados por este banco ya han dicho que por su dinero matan, los mineros, por su puesto de trabajo “estamos dispuestos a morir, por eso y por el dinero de nuestros hijos”. Los trabajadores son conscientes de las dificultades económicas actuales y no rechazan posibles recortes, pero no en un sector “pillado” durante muchos años, al que entienden que se está asestando “el último guillotinazo” a pesar de que el Gobierno esté negando su intención de cierre de la minería.
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Los mineros advierten que mantedrán su encierro hasta que exista una solución definitiva. (Foto: C. Sánchez)
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Tres de los ocho mineros encerrados en el pozo de Santa Cruz del Sil. (Foto: C. Sánchez)

Las Mujeres de los mineros encerrados les llevan víveres. (Foto: C. Sánchez)
Entre sus posibilidades para el sector no se encuentra un posible plan de cierre “al menos a corto plazo”, sino que se quiere “trabajar” y salvar los puestos de trabajo “de chicos de 25 años y de gente con 40 que lleva más de dos décadas en la minería”. Todos ellos insisten en que su única pretensión es “conservar el puesto de trabajo” y conseguir que el sector minero “tire para adelante” porque “es el único sector que hay por aquí”.
Lejos quedan ya los altos salarios y las tempranas prejubilaciones para los trabajadores de la mina. Ahora desde el sector se aclara que no se cobran “los sueldos que piensa la gente” de entre 3.000 y 4.000 euros y en prejubilaciones a los 40 años. “Si nos jubilamos es porque estamos cascados”, aclaran los encerrados, que explican que los sueldos ahora oscilan “entre los 1.000 y 1.500 euros” con un trabajo “de diez horas en las minas” en una situación “penosa” en la que, a pesar de todo “se aguanta como campeones".
Fuerza en las protestas
Desde el interior de la mina en Santa Cruz del Sil se lanza un mensaje tanto a los vecinos para que apoyen al sector, porque la mina “es un puesto de trabajo y te adaptas a él”, especialmente en una comarca “muy grande” que no sólo contempla poblaciones como Matarrosa del Sil o Toreno, sino también Villablino que “se está hundiendo”, y que están viviendo una situación con un sector que “si se acaba, se acaba para todo el mundo” porque las comarcas “somos uno”.
No faltan tampoco los mensajes para el ministro de Industria, José Manuel Soria, o el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a los que se pide que sean conscientes de que “no sólo van a acabar con la minería” y van a tener que cargar “con la muerte del sector”, sino también “con mineros muertos” ya que reiteran que no abandonarán su encierro “hasta que no esté todo firmado”, por lo que aguantarán “sea como sea”, e incluso están dispuestos a salir “con los pies por delante”.
Promesas incumplidas
Los ocho encerrados confían en que cuando salgan a la superficie “todo esté arreglado” y no se vuelva a esta situación unos meses más tarde, como ocurrió tras la última protesta de hace aproximadamente un año y medio. Insisten en que únicamente quieren “estar varios años tranquilos”, por lo que denuncian que se les vuelva a “engañar” y se haga “muy fácilmente”, algo a lo que ya advierten de que no están dispuestos. De ahí que aseguran que no aceptarán “parches”, sino que esperarán a tener garantías de “trabajar” y poder “cobrar todos los meses”.
La zona en la que se encuentran encerrados aclaran que es “la más bonita” y la que se encuentra “más seca”, a pesar de lo que se encuentran “sucios sólo con entrar” y con las manos cubiertas de negro. Por ello, lanzaron una invitación al ministro “a que se dé una vuelta por aquí” para conocer la forma de trabajo y que luego “viera las nóminas de cada minero”, especialmente porque durante la campaña electoral “apoyaban la minería”, pero ahora se está demostrando que “para Bankia hay dinero y para todo”, pero no para un sector que está pidiendo “que no se cierre”.

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