Miércoles, 01 octubre 2014Actualizado 13:56
León  Despejado
24
10

  
Leonoticias
Preparar para imprimir  Imprimir      Enviar por correo  Enviar por email         Cambiar tamaño de texto
OPINIÓN POR PACO LABARGA
El secreto (ibérico) y Edipo el 'ediposo'
Ya he vuelto de mi viaje a Mérida. Nada más llegar recibí un telegrama de ANCI (Asociación Nacional de Cerdos Ibéricos) invitándome...
28/08/2008
ORO, INCIENSO Y BIRRA
...a no volver nunca más, para evitar así la extinción de esta noble raza autóctona. Mira tú, al contrario que los fabricantes de cerveza, que baten palmas por la cantidad de zumo de cebada que consumí (tenía sed).

Lo de la obra de teatro fue fantástico. El marco, incomparable; los actores Juan Luis Galiardo, Carme Elías y algún otro, soberbios. También fue memorable la utilización del espacio escénico del viejo y maravilloso teatro romano. Por último, no tengo palabras para la interpretación del personaje de Edipo por parte de Ernesto Alterio: sólo sé que no la olvidaré nunca. Y es que soy muy rencoroso.
El tal Ernesto Alterio es un hijo de... Héctor Alterio y de ahí no pasa. El personaje de Edipo es muy complejo (de Edipo: lo sufren quienes tienen fantasías sexuales con la madre que los parió mientras se abren la gabardina en la puerta de un colegio de niños. O algo así).

Total, que, lo que me quedó muy claro es que, al menos en este caso, el talento y las habilidades de un padre no conllevan ni presuponen aptitudes semejantes en su vástago. Sabía que el talento no se transmite por vía venérea, por más que muchos cónyuges pretendan interferir en las actividades creativas de sus parejas, con resultados generalmente desastrosos. Pero ahora también constato que la genialidad tampoco se trasmite por la herencia, ya sea patrimonial o genética. Puede que Alterio ‘junior’ se defienda y lo haga de forma pasable en cosillas como ‘Semen’ o ‘Los dos lados de la cama’, pero Edipo le queda muy grande: son palabras mayores.

Edipo es un personaje fascinante, porque en él confluyen circunstancias que sobrecogen (que cogen el sobre) y que son aterradoras y secretas hasta para él, pues ni el mismo Tiresias tiene a bien revelárselas. Por decirlo así, Edipo comienza siendo el detective o inquisidor de los crímenes que han desencadenado las desgracias de su pueblo, continúa arrogándose el papel del juez que ha de juzgarlos, para comprobar que también es el criminal que ha de pagar por ellos y hasta el fiscal que ejerce la más inflexible de las acusaciones.

Todo es conmovedor, pese a que conocemos la historia desde hace centenares de generaciones, pero nos sigue aterrando el drama y, sobre todo, el secreto, que le está vedado al protagonista hasta que se produce el fatal conocimiento (el conocimiento siempre es fatal, recuérdese, si no, a Adán y Eva).

Se mire por donde se mire, el secreto es la hostia, sobre todo el secreto ibérico, que me lo zampé yo en el ‘60’ de Hervás, en la más grata de las compañías, y estaba cojonudísimo. Vamos a ver, si Edipo hubiera nacido en Extremadura se habría puesto de jamón y de secreto ibéricos hasta el culo, tal cual fue mi caso. Digamos que, en tal circunstancia, hoy estaríamos hablando de un Edipo más gordo que el convencional, de un Edipo 'ediposo', preferible en cualquier caso al Edipo afectado y afeminado que encarnó Alterio.

Para que el Edipo de Sófocles hubiera estado a la altura de Alterio el héroe protagonista, tras quitarse la vista, tendría que haberse dedicado, por ejemplo, a vender cupones de la Once en Moratalaz. Que ¿por qué en Moratalaz?. Y yo qué cojones sé. Venga ya con tanto rollo.

P.D. El gráfico de arriba muestra la manera en que las predicciones de los modelos computados del clima difieren de la realidad. Las líneas rosa, violeta y marrón son ‘simulaciones del clima’ para las temperaturas según los diferentes escenarios de emisiones de CO2 que ‘profetiza’ de forma apocalíptica el IPCC. La línea amarilla muestra el calentamiento al que según ellos estamos ‘condenados’ aun cuando las concentraciones de CO2 dejen de aumentar y permanezcan estables, cosa que lógicamente no sucede.Las líneas azul y verde corresponden a las temperaturas reales medidas por las estaciones de monitoreo en la superficie del planeta y por los satélites, y muestran que la temperatura media ha caído en picado, pese a que el CO2 aumentó de forma casi exponencial. Cada uno que entienda lo que quiera, pero, por lo menos que dejen de darnos la paliza.

http://elumbraldepaco.blogspot.com
 

Compartir noticia:
Preparar para imprimir  Imprimir      Enviar por correo  Enviar por email         Cambiar tamaño de texto
Todas las noticias
 
Gestor de contenidos
desarrollado por
Powered by
SPC v2015 ®