Viernes 10 de febrero de 2012 | Actualizado a las 22:16 h.
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La comercialización de frutas y hortalizas es uno de los puntales económicos de El Bierzo. Varios productos agrícolas de esta comarca poseen en la actualidad de diferentes sellos de calidad. El vino, la manzana reineta, el pimiento asado, la pera conferencia y la castaña de El Bierzo acuden a los mercados protegidos por denominaciones de origen, indicaciones geográficas protegidas o marcas de calidad. Mientras, desde 1999, un grupo de ingenieros agroforestales de la Universidad de León, desde el campus de Ponferrada, han conseguido mejorar algunas de las fases previas a la puesta en venta de estos alimentos. Un encuentro sectorial fomentado por el Programa de Transferencia del Conocimiento Universidad-Empresa (T-CUE) de la Junta de Castilla y León, entre fruticultores y empresas del sector y estos científicos, ha permitido conectar ambos ámbitos.
En el caso del pimiento asado, los científicos del Departamento de Ingeniería y Ciencias Agrícolas han conseguido mejoras en los métodos de conservación de la hortaliza después de la cosecha y antes de su procesado industrial. Una óptima conservación permite que el alimento conserve en mejores condiciones sus valores nutricionales. El pimiento, cultivado en El Bierzo desde el siglo XVII y convertido en conserva en esta comarca desde principios del siglo XIX, es una fuente importante de carbohidratos y de vitaminas, especialmente la C. El interés industrial se centró "en aspectos como la temperatura o el tiempo de conservación del producto antes de su procesado", explicó a DiCYT Marcos Guerra, responsable de la investigación científica. En concreto, los interesados pertenecían a una de las empresas que configuran el consejo, Industrias del Bierzo SA (IBSA).
La Universidad de León ha investigado estos años en dos aspectos referidos al pimiento de El Bierzo. Por una parte, ha analizado los factores agronómicos que pueden permitir la consecución de un mejor producto, "como la fecha de recolección, los ambientes de cultivo y las podas de verano", expuso Guerra. Por otra, ha estudiado las condiciones poscosecha del pimiento, antes de que llegue a los carriles de las industrias para su procesado como conserva. En este ámbito ha implementado "nuevas técnicas, tratamientos y sistemas de refrigeración retardada", continuó el experto.
Otras líneas de investigación
En la reunión, que acudieron representantes de otras asociaciones y consejos reguladores de la comarca, se mostraron otras líneas de investigación que desde la Universidad de León se realizan y pueden resultar interesantes para el sector hortofrutícola, como el asesoramiento en el procesado de frutas. Según explica Montserrat González Raurich, "el Departamento de Tecnología e Higiene de los Alimentos analiza cómo afecta al valor nutricional de estos alimentos el procesado de los mismos, como la congelación o la hidratación". En este sentido, la especialista recordó que, por ejemplo, el personal de su grupo de investigación ha comprobado que "el uso de la deshidratación en pimientos reduce la presencia de vitamina C en la hortaliza, algo que no ocurre en mucho menor grado respecto al producto fresco si se conservan o se asan".
