Jueves 09 de febrero de 2012 | Actualizado a las 23:55 h.
Enamorados
«Galletas de San Valentín, un dulce perfecto para el 14 de febrero»
|
|
La procuradora leonesa Victorina Alonso explicó este viernes, en compañía de García Porrero, que resulta imprescindible crear Unidades de Rehabilitación Cardiaca en todos los hospitales de la Comunidad Autónoma, incluyendo los de León y el Bierzo, que deberían contar con servicios de cardiología y rehabilitación, medios económicos y personal suficientes. Además, el Plan también incluiría la creación de asociaciones de cardiopatías, con apoyo económico de Sanidad Castilla y León (Sacyl).
Según los estudios que se realizaron recientemente, en León hay 120.000 personas con el colesterol elevado y por lo tanto un mayor riesgo de sufrir un infarto. Igualmente, ascienden a más de 200.000 los leoneses con hipertensión, con mayor incidencia en Ávila, León, la comarca de El Bierzo y Palencia dentro de la Comunidad. Por último, según datos de la propia Consejería de Sanidad con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) entre 1999 y 2005 fallecieron en la provincia 66.000 personas infarto de miocardio.
La procuradora socialista recordó que la rehabilitación cardiaca es un programa a largo plazo que incluye evaluación médica previa, prescripción de ejercicios físicos, modificación de factores de riesgo, educación y consejos. Y también detalló que “seis de cada diez pacientes cardiópatas sufren problemas psicológicos y de reinserción en su vida normal”. En la provincia de León, además del único centro hospitalario público donde hay un programa de rehabilitación cardiaca, existen asociaciones en León y Astorga que trabajan en este sentido, aunque García Porrero consideró que con los medios actuales “sólo podemos atender a una mínima parte de la población” en situación de riesgo.
Para el PSOE, la Junta debe poner en marcha este Plan de Rehabilitación Cardiaca incluyendo las fases I, fase hospitalaria, en la que el paciente comienza la rehabilitación desde las primeras horas, la fase II, desde su domicilio, el paciente acude al centro de rehabilitación para recibir una formación completa y la fase III, manteniendo los buenos hábitos durante toda la vida.
García Porrero indicó que, pese a sus esfuerzos personales, “las cosas no se están haciendo bien”, porque se necesitan medios y personal suficientes para un servicio “imprescindible”, que ahorraría costes al sistema público de salud en una enfermedad que “es la mayor causa de mortalidad de nuestro entorno”. Por último, detalló que desde el Hospital de León se ha diseñado, a la espera de apoyos públicos, un plan para realizar la rehabilitación en domicilios de pacientes que en algunos casos viven a más de 100 kilómetros del hospital más cercano.

