Preparar para imprimir  Imprimir      Enviar por correo  Enviar por email         Cambiar tamaño de texto
OPINIÓN POR POLO FUERTES
El PP bañezano o el gaitero de Gijón
Permítaseme empezar hoy con unos versos de Ramón de Campoamor...
27/11/2009
CON VENTANAS A LA CALLE
...Los versos de El gaitero de Gijón, para ilustrar una nueva ejecutiva del Partido Popular en La Bañeza. Vamos allá: Ya se está el baile arreglando. / Y el gaitero ¿dónde está? / Está a su madre enterrando, / pero enseguida vendrá”. “¿Y vendrá?”. “Pues ¿qué ha de hacer?”. / Cumpliendo con su deber, / vedle con la gaita, pero / ¡cómo tendrá el corazón! / el gaitero, el gaitero / de Gijón.

Y es que el mi PP de La Bañeza ha entrado en esa dinámica del desmayo,  en la que cada período electoral tiene que tener nuevos nombres, nuevas caras (aunque, a veces, antes de estrenarse, se la parten, amiga Isabel). Hace unos días se celebró la asamblea de afiliados y se nombró una nueva ejecutiva. Largo me lo han fiado esta vez. Aunque creo que puede ser el camino para recuperar su tino en la política local. Un tino que, durante 14 años se llamó mayoría absoluta, y los dos comicios siguientes, mayoría simple.

Después, el terraplén de los enfrentamientos internos, de la dejadez de las instancias superiores (provinciales y regionales), dejó a las candidaturas a los pies de los caballos desbocados de sus simpatizantes, de sus votantes, para perder y perder votos, sin poder sujetar la debacle que cada elección ponía a cada  uno en su sitio.

He seguido a lo largo de mi vida profesional, durante 30 años, los ires y venires de cada uno de los partidos políticos que estuvieron y están en los gobiernos de casi todos los ayuntamientos de la provincia. Principalmente, los 34 consistorios del partido judicial de La Bañeza y los 26 de Astorga. Los errores en unos y en otros se han ido repitiendo. Lo que hizo que, desde mi puesto en la barrera de la experiencia adquirida, que veía pasar los acontecimientos, pudiera vaticinar con muy pocas confusiones (más menos, arriba o abajo), lo que iba a salir de cada uno de los comicios.

El mejor ejemplo lo tenemos en esta provincia en Astorga. Una ciudad netamente de derechas, conservadora intermurallas y extramuros, que cada cuatro años, en las elecciones generales, el PP arrasa en un tres a uno, mientras que en las locales se cambian las tornas. ¿Es que Juanjo Perandones (con 20 años en la Alcaldía) es imbatible? Creo que no, pero… Sí, ya sé que un diputado gallego, Pío Cabanillas, dijo aquello de que “el gobierno desgasta, pero desgasta más aún la oposición”.

A lo largo de estos 20 años, oséase las últimas cinco elecciones, el PP astorgano ha puesto en circulación cinco candidaturas distintas de caras y cuerpos nuevos. Sin ningún plan de continuidad. Y el resultado ha sido que Perandones sigue enarbolando la bandera de la victoria (las dos últimas veces, con mayoría simple, pero victoria al fin y al cabo) para conseguir gobernar.

Y en esta misma tesitura ha caído o está cayendo el PP bañezano. En cada período electoral forman el baile al son de la gaita del ‘hay que hacer algo’. Entierran la anterior candidatura, aprovechan lo peor del naufragio y buena va barbero (“pero, ¡cómo tendrá el corazón!, el gaitero, el gaitero de Gijón”).

En el mandato anterior al anterior (comicios de 1999), el espectáculo dado por los miembros de aquella candidatura, que no quisieron respetar la disciplina de partido para elegir nuevo alcalde, tras una moción de censura, emanada desde León, hizo que el nombre del Ayuntamiento de La Bañeza estuviera en boca de toda España, con dimisiones en cadena y bailando en el poder de la Alcaldía, en solitario, uno de sus miembros contra toda la Corporación, durante nueve meses. Un embarazo y parto posterior de nalgas, que hizo perder, en el 2003 tres concejales de los ocho que había logrado antes. Mismo resultado en la siguiente o sea, el actual mandato, en el que durante casi otros nueve meses, ha estado la candidatura ‘popular’ con un concejal de menos, por una dimisión a la que no han querido sustituir media docena de suplentes.

Por lo tanto, había que tomar medidas. Me dicen que se iban a presentar tres listas a la nueva ejecutiva, pero que al final, el buen criterio, dejó la elección en una sola. Creo que empiezan bien. Con un consenso apretado, picudo, aunque sea sólo para la galería. Pero ahí está, con casi dos años por delante, para hacer sin prisas una candidatura que pueda hacer las primeras sombras al alcalde Palazuelo, si al final no se tuercen los buenos propósitos.

No. Que nadie piense que quiero quitar o poner rey o ayudar a mi señor, como dicen que dijo Beltrand du Guesclin, al ayudar en un duelo a Don Enrique de Trastámara, contra su hermano Pedro el Cruel, a las puertas de Montiel. Ni hablar. Cada perro se puede seguir lamiendo su pirindolo (y ahora, sus heridas, si es que las tiene). Solamente he querido poner música a un poema de Campoamor, en clave y pentagrama políticos. “Y el gaitero, ¿dónde está?”. Ahí está la cuestión: bailando tras el entierro.

Más artículos del autor:
Compartir noticia:            
Preparar para imprimir  Imprimir      Enviar por correo  Enviar por email         Cambiar tamaño de texto
Todas las noticias
Todas las noticias
Diseño WebGrupoSolnet Powered by
SPC v2009 ®