Opinión
OPINIÓN POR LUIS ARTIGUE
El ladrón de bicicletas de San Andrés del Rabanedo
¿Las bicicletas tienen personalidad? ¿Son seres vivos o sólo esculturas? ¿Qué pasa con esos sentimientos complejos que despiertan y casi albergan las cosas aparentemente antiguas? ¿Quererte es tan ridículo y necesario como que las cosas tengan que ser redondas para rodar? ¿En León, como en los cuadros de Chagall, la muerte sale cada tarde a dar un paseo en bicicleta?…
28/05/2013
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LA NOTICIA ILUMINADA DEL DIA
   Yo sólo sé que en la ciudad de Ámsterdam las bicicletas pertenecen al presente pero más acá, aquí, en esta enlentecida, ensimismada y bella tierra nuestra, las bicicletas –que no son sólo para el verano como decía Fernando Fernán Gómez porque da la casualidad que aquí el verano cae en jueves-tienen mucho de pasado que no nos deja indemnes. 

    De hecho gracias a la inolvidable película El ladrón de bicicletas ese medio de transporte elemental ya siempre nos parecerá mercancía neorrealista; gracias a la inolvidable película ET el extraterrestre en nuestro fuero interno seguiremos creyendo que las bicicletas vuelan.

    Y sí: vuelan.

    Si no me creen, vean: acaba de abrirse al público en la Casa de Cultura de San Andrés del Rabanedo una pequeña muestra de bicicletas restauradas, recompuestas o creadas por Richi Velilla, ¡qué exposición!, todo un prodigio intimista, bicicletas con regusto antiguo que parecen esculturas de hierro y madera manufacturadas con un acabado que bucea con sutileza y arte en nuestra memoria y nuestras ensoñaciones.... 

   Se trata en efecto deun compendio inusual y emocionante que bien podría decirse que tiene mucho de reunión de belleza, de inventiva y de nostalgia.

   Es el ebanista Richi Velilla y su hospital de bicicletas.

   Son las bicicletas así expuestas enseñándonos que existe una quietud llena de ritmo.

Luis Artigue

www.luisartigue.es

 

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