Opinión
OPINIÓN POR LUIS ARTIGUE
El disfraz social
"Buscando papel para escribir una carta a un amigo me di cuenta...,
17/02/2015
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LA NOTICIA ILUMINADA DEL DIA
...mientras buscaba, de que no era amigo mío" dice una conocida cita de Peter Handke y a fe mía que, en tal aforismo, se encuentra contenido y resumido el espíritu del verdadero carnaval de hoy.

Me refiero a que, esta semana, iba yo tan tranquilo prosiguiendo mi camino interior continuo y celebrando mi vida cuando de pronto me topo con alguien a quien tuve afecto y que, ante mí, va, y depone su solapado cinismo de vendedor de coches usados, y se quita su careta, y me muestra quien es de verdad para dejarme estupefacto pero liberado de un lastre…

¡Así es como a mí la vida, siempre sabia y siempre rica en metáforas, me ha avisado este año de que ha llegado el carnaval!

¿No les ha pasado también alguna vez a ustedes? ¿De hecho no es verdad que en este carnaval constante en el que vivimos estamos rodeados de políticos que parecen vendedores y amigos con modos de políticos y vendedores con modales de amigos y supuestos compañeros compartiendo todos sólo una careta y una apenas perceptible boca rasgada semejante a la de las calaveras que ríen?

En efecto en esta sociedad de la impostura rentabilizable se echa de menos una mayor visibilidad no de la gente disfrazada, sino de la gente de verdad. De hecho, vivir en sociedad, como bien nos explica la psicología social, se parece bastante a llevar careta: por eso la identidad verdadera es algo accidental en el acontecer cotidiano pues, visto lo visto, todo el año es carnaval.

Así las cosas en carnaval, como nos demostró ya entonces el Arcipreste de Hita en su Libro del Buen Amor, lo que hacemos no es trasmutar nuestra identidad, cosa que en realidad es un hábito diario, sino sólo sacramentar el golferío…

Estamos en carnaval pero eso no ha de implicar una adhesión al casticismo corrupto de la política cutre y a la amistad política y a los cálculos sociales, sino un interino apego al esperpento, a esa tradición en la que se ven las huellas del camino, y a la alegría que nos sintoniza el cuerpo con el ama.

¡Viva la gente sin disfraz social!

Luis Artigue
www.luisartigue.es 

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