Jueves 09 de febrero de 2012 | Actualizado a las 14:55 h.
Enamorados
«Galletas de San Valentín, un dulce perfecto para el 14 de febrero»
|
|

Lo veréis si queréis, si conseguís abrir los ojos, si os laváis bien la cara, si os refrescáis las ideas, si os quitáis las legañas…, que la “cosa” está muy clara: Nunca algo tan vacío fue tan pesado.
Pesado, sí, como una losa, como una gran laja de pizarra encima, que lejos de protegernos de las inclemencias del tiempo y de la vida, nos aplasta la cabeza, el corazón, las manos, y las esperanzas…, atrapados en el nihilismo del conformismo, sin ganas ya para discernir si habrá algún grano entre tanta paja, o alguna buena simiente entre tanta basurilla…
La culpa, amigas mías, no es del cha cha cha, de ningún chachachá, y menos aún de este tan precioso que dice: «¿Dónde estás, dónde estás Yolanda? ¿Qué pasó que pasó Yolanda? Te busqué te busqué Yolanda…», preciosa canción con letra y música maravillosas. La culpa, toda la culpa –digo- tampoco es –aunque se empeñen muchos- del neo-com; ni del neo-liberalismo; ni de los neo-farrapos de gaita con colorines; ni del Bush, que anda en mejor vida; ni del Aznar el empecinado, convertido en la voz que clama en el desierto; ni del lucero del alba, que ya no alumbra: la culpa, toda la culpa es mía y, sobre todo, vuestra, que no habéis salido a la calle pidiendo, exigiendo que fuera yo, Bouza Pol, el súper ministro de hacienda, el único capaz de evitar el desastre que tantas veces os vine anunciando y explicando con diáfana claridad meridiana.
Desgraciadamente, en su día, no me hizo caso el señor Aznar. Ahora tampoco me hace caso el señor Rodríguez Zapatero, ni vosotros, y así pasa lo que pasa… que no os enteráis, y lo confundís todo.
¿Qué soluciones hay…?, os preguntaréis algunos, los más inteligentes, los menos sectarios. Yo os respondo: leed mis artículos en Leonoticias.com, comprad y disfrutad de mi libro Picotazos liberales.
Si no fuera yo católico practicante, hasta es posible que tuviera ganas de deciros: fastidiaros y aguantaros, que bien os lo tengo advertido. Pero soy –en el mejor sentido de la palabra- un buen cazurro y un grandísimo intelectual de El Bierzo, que no se rinde jamás ni pierde la esperanza, aunque se lamente: ¡qué pena que hace cuatro años, cuando anduve por la tele, y la radio, y los periódicos presentando mis “Picotazos…”, no me hubierais hecho suficiente caso! Picotazos liberales debería ser “libro de cabecera” en todos los hogares de España; libro de texto obligatorio en los colegios, en las escuelas, en los institutos, en las universidades…, pero os empeñasteis en ese “vomitivo engendro” de Educación para la ciudadanía y ya tenéis el camino liso y llano para alimentar y pacer borregos…, que un día arrasarán los medios de comunicación con ignorancia supina, y “suplicia”, que tanto daño causará a todos, en especial a los más humildes.
Repaso la hemeroteca, lo que escribió Juan, y Pedro, y Carmen, y Ana, y Gabriela; y me dan ganas de llorar, de exclamar: ¡Estos son los genios que dieron y siguen dando “recetas”, los que han firmado manifiestos de apoyo a los que nos traen la ruina! ¡Estos son los que ahora empiezan a maniobrar en sentido contrario, a querer teatralizar que se rasgan las vestiduras, a querer protestar tímidamente por el AVE, que sólo será gallina…!
¡Pobre España, pobre León, pobre Bierzo, sin plumas y cacareando, a la intemperie! Os lo habéis ganado a pulso, que las matemáticas son como son, y el IVA también, y no admiten opiniones.
Lo dicho: AVE-cren.
Con toda burbialidad, como siempre.

