Opinión
OPINIÓN POR LUIS ARTIGUE
ERE
(Poema dedicado, más que nunca hoy que se celebra el Día del Trabajo, a quienes salen a la calle porque creen en el sentido y la fuerza del sindicalismo lírico, y en especial dedicado a los más de seis millones de parados de este país nuestro, y también a todos los afectados por el macabro neologismo ERE, y dedicado a Elena, que siempre será mi segunda persona del singular).
01/05/2013
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LA NOTICIA ILUMINADA DEL DIA
Son tiempos de bajada

pero recuerda que el haber recibido una invitación para la ceremonia del desastre  

te obliga a acudir

aunque jamás a aplaudir.

Vale, has sido señalada con el dedo por la crisis

y te sientes como quien desde el borde del puerto ve a la muerte diciendo ven con una 

                                                                                mano

pero bajo el cielo de baquelita negra de la noche las esperanzas objetivas son brillantes

                                                                                y hermosas como lunas de cerveza.

Sé fiel a tu dolor

mas no creas que es lo único tuyo

ni consientas que el dibujo de tu rostro se corresponda con alguna emoción que has 

                                                                                recogido del suelo,

pues somos trayectoria

y ninguna historia concluye un paso antes del final.

Incluso ahí sentada en el angustioso wáter con biblioteca del desempleo

no has de traicionar a tu validada herida

ni conspirar con tu ominosa decepción

para defenderte así desnuda pero armada del actual sentido oficial de la humillación...

 

Oh, sí, son tiempos de bajada

pero no en la escala de la dignidad.

 

Crisis, según la poesía épica, es justo ese momento 

de la batalla en el que las espadas 

aún están en alto,

y las sangres mezclándose,

y no se sabe lo que ocurrirá:

no es un tenebroso sinónimo de perder

sino el grito desgañitado que impele a más luchar…

 

Son tiempos de bajada

pero no en la escala de la valía

pues nuestra ancla aún puede convertirse en águila que volando se clave,

como una lanza, en el cielo.

 

Dirige ya la bandada migratoria de tu atención y tu fuerza en creer en ti

sin exagerar la madurez de tu experiencia sexual con la adversidad

y sin la conciencia sostenida en un tono menor.

Vamos, has de asirte a la certidumbre de que podremos con esto

porque

somos capaces y fuertes,

y, tras haber tropezado con nuestra proeza,

hemos ya regresado de naufragios peores.

 

Son tiempos de bajada, lóbregos, invernales,

pero no en la escala de la luz

también blanca

del amor.

 

Luis Artigue

www.luisartigue.es

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