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El barrio alto, o Bairro Alto, es mi lugar preferido de la capital, desde él se aprecia el impresionante rio Tajo y en sus calles se respira todavía el verdadero Portugal, mezclado con las nuevas tendencias recién llegadas de Londres.
1. Para llegar al Bairro Alto lo mejor es hacerlo en metro en la línea verde o en la azul y bajarse en la parada Baixa-Chiado. Es allí donde nos vamos a encontrar directamente con la estatua del famoso escritor portugués Fernando Pessoa. Se sienta en la terraza del café más bonito de la ciudad, la Brasileira. Desayunar aquí un café y dos pasteles de nata cuesta 3 euros. Claro que yo lo tomé en la barra, pero realmente merece la pena. Los pasteles de nata se hacen en una confiteria muy antigua de Belén, cerca de las orillas del río Tajo y muy cercana al Monasterio de los Jerónimos. CAFÉ A BRASILERIA. Situado en el Largo do Chiado.
2. Comer en una bodega de cocina tradicional portuguesa. Lo mejor de esta propuesta, a parte de lo riquísimo que está todo, es el precio. Por una media de doce euros puedes degustar pescados a la plancha, carnes a la brasa, queso de untar de la sierra de la estrella, ensaladas… ¡Y con pedirse un plato es más que suficiente!. Los platos vienen acompañados de arroz blanco hecho al horno, tan típico portugués, o de patata asada y ensalada. Un restaurante en pleno centro turístico de Lisboa que es todo un descubrimiento. ADEGA DANTAS situada en Rua Marechal Saldanha, (Bairro Alto)
3. Después de comer el plan perfecto es tomar un café en la terraza del pequeño kiosco situado en el Mirador da Bica-Santa Catarina. Desde donde se puede disfrutar de una vista privilegiada, la desembocadura del rio Tajo y sobre él el conocido puente del “25 de Abril”. Al fondo también se impone el Cristo Rey, que recuerda al Cristo Redentor de Rio de Janeiro. MIRADOR DA BICA-SANTA CATARINA. Situado al final de la Rua Marechal Saldaña.
4. A tan solo un par de minutos andando encontramos el Elevador da Bica. Subirnos en él es como trasladarnos siglos atrás. Es un tranvía que aún se utiliza por los lisboetas para subir o bajar la empinada cuesta que separa la zona baja del río del barrio alto de la ciudad. Imagínense una calle estrecha, con escalones a los dos lados por aceras, y en el centro un tranvía que sube y baja. La postal y la foto están aseguradas, pero la experiencia es todavía mejor. ELEVADOR DA BICA. Situado en Rua da Bica de Duarte Belo.
Bien, hasta aquí esta semana, no quiero cansar. Pero aún quedan cosas bonitas por conocer de Lisboa. Así que les espero en la siguiente entrega.
Que sean felices.
